Dentro del Poder Judicial poblano se dice que, desde ahora, un importante juez del área mercantil ya está señalado para ascender a magistrado, en cuanto se tenga una vacante disponible. Es un personaje cuya carrera profesional creció en el ámbito de la seguridad pública hace un par de décadas. Todo estaría bien si no fuera porque a este togado se le considera que es uno de los principales artífices del llamado “Cartel del Despojo”, que es una red de personajes del ámbito público y privado que se coluden para cometer el delito de robo de bienes inmuebles.
En esa red, que no es otra cosa que crimen organizado “de cuello banco”, la parte esencial es el Poder Judicial, pues es ahí donde se tiene levantado un muro que no permite avanzar los juicios que se llegan a iniciar contra los autores de invasiones, de falsos procesos de compraventa de bienes inmuebles, de la ilegal apropiación de casas, terrenos o locales intestados, o personas que en un juicio son despojadas sin ser notificadas pese a que tienen la razón jurídica de su lado.
Aunque en esta “mafia” intervienen funcionarios públicos del ámbito estatal y municipal, así como notarios de Puebla y Tlaxcala, junto con desarrolladores inmobiliarios y grupos de choque, al final la parte más importante es la que otorga impunidad a los diferentes integrantes del “Cartel del Despojo”. Y esa protección se produce en los juzgados.
En ese sentido, se ha identificado a un juez del área mercantil que se destaca por resolver juicios de disputa de bienes inmuebles sin notificar las decisiones jurídicas a todos los actores involucrados en los litigios que, por lo general, son los verdaderos dueños de las propiedades. Es una forma tramposa de hacerlos perder los procesos legales.
Es la forma de quitarle a un legítimo propietario un terreno o un inmueble, para después permitir la escrituración a favor de los autores del robo de propiedades.
Se dice que este juez no solo se destaca por la protección que da al “Cartel del Despojo”, sino porque tiene mucha influencia en el Poder Judicial.
Es uno de los consentidos del alto mando del Consejo de la Judicatura y, por esa razón, se le tiene en la mira para ser propuesto al Congreso local como próximo magistrado, en lo que podría ser el inicio de un ascenso todavía mucho mayor.
La carrera pública de este personaje empezó a crecer cuando fue nombrado alto directivo de una corporación policiaca.
Cuando tuvo esa encomienda estuvo estrechamente ligado a uno de los políticos más poderosos de la primera década del siglo actual, que es Javier López Zavala, quien fue secretario de Gobernación y de Desarrollo Social, además de dirigente partidista, en el último sexenio de dominio priista.
Por ese motivo, se dice en los corrillos del Poder Judicial, se tendrá mucho cuidado al momento de proponerlo al Poder Legislativo como aspirante a magistrado.
Se intentará que no haga mucho “ruido” por el hecho de que es un personaje que estuvo ligado a López Zavala, quien cayó en desgracia al perder la elección de gobernador en 2010 y estar detenido, desde el año 2022, por el homicidio de la activista Cecilia Monzón.
Los rumores apuntan a que, si logra llegar al cargo de magistrado y pasan las semanas, o meses, sin que surjan protestas o cuestionamientos por sus viejas ligas con Javier López Zavala, quien oficialmente está sentenciado como feminicida, entonces lo podrían considerar para otros cargos en el Poder Judicial.
Como ser parte del Consejo de la Judicatura, que es el órgano rector del aparato de administración de justicia en Puebla.
O incluso que, en el mediano plazo, pudiera sustituir a Pedro Antonio Martínez Hernández, como presidente del Consejo de la Judicatura, en caso de que siga sin “brillar” en el puesto que asumió a finales de 2025.
Intereses intocables
En 2025, según datos oficiales, se iniciaron 784 carpetas de investigación por el delito de despojo en el estado de Puebla.
Eso significa que todos los días del año, incluidos los festivos, en promedio se comete un mínimo de dos despojos de casas, terrenos, departamentos, edificios, bodegas y locales comerciales.
Es un problema que está creciendo y se ha reconocido, por instancias oficiales, que los despojos han tenido el respaldo de miembros del Poder Judicial.
Se ha dicho que ya se ha despedido a servidores públicos vinculados a esa red de corrupción.
Pero nunca se ha hecho público los nombres de los funcionarios cesados y mucho menos se ha sustentado jurídicamente el tipo de sanción que se les impuso, pues al tratarse el despojo de un delito grave, se esperaría que los integrantes de esa “mafia” sean encarcelados y no solamente pierdan “una chamba”.
Esa opacidad parecería que es muestra de que todavía no hay la suficiente “voluntad política” en los poderes públicos de Puebla para frenar al “Cartel del Despojo”.
Hay tanto intereses económicos involucrados que sus miembros nunca son tocados ni “con el pétalo de una flor”.
Una prueba irrefutable es que a uno de los jueces que favorecen a los acusados de invasiones y despojos, ya lo tienen en la mira para ser magistrado.
