Aunque la política de la dirigencia del PAN, que encabeza Mario Riestra, ha sido lanzar la piedra y esconder la mano, cada vez les es más difícil fingir ante su dirigencia nacional que son oposición, y ante el Gobierno de Puebla que están fuera del golpeteo mediático.
Veamos.
Apenas la semana pasada, el Comité Directivo Municipal que encabezan Gaby Ruiz y Manolo Herrera –ambos perfiles impulsados por Riestra– ofreció un “café político” sobre el cablebús, contra el cablebús.
El objetivo: hablar sobre todas las “desventajas”, según ellos, del proyecto del gobernador Alejandro Armenta.
Ahí, me cuentan mis fuentes, instruyeron a los jóvenes sobre el discurso, que a consideración del blanquiazul se debe promover en redes sociales y entre la sociedad.
Los videos que en su momento se subieron sobre la conferencia, los bajaron de redes sociales.
La plática dejó sus frutos, vemos el discurso perfectamente entendido y vaciado en la publicación de Facebook de Andrés Cobarrubias, integrante de Acción Juvenil.
Él habla del proyecto como “una ocurrencia que hipoteca a Puebla”. Y bueno, dice que se sentaron con diversos especialistas para “exhibir el despilfarro”.
A otros dos que ya convencieron para hablar contra el cablebús es al vocero y secretario de Comunicación, Víctor Batalla, quien lleva dos días atizando en sus redes sociales en contra de una de las obras emblemáticas del Gobierno de Puebla.
A ver, su postura, más que crítica, como podría ser, es beligerante. Los posts, dicen, son dictados desde la dirigencia. A ver, no hay necesidad de decirle “estúpido” al gobernador, peor, baja de nivel sus posibles argumentos.
Otro es el regidor Carlos Montiel, quien siempre ha sido muy listo y mesurado, a él ya le dijeron que si le echa ganas lo dejarán contender por la diputación local por el Distrito 17. Yo nomás le digo que ese ya tiene nombre y apellido, y que no es el de usted el que se lee en la hoja de decisiones.
A ver, no me malentiendan.
Es obvio que el PAN va contra el cablebús, que deben capitalizar las obras del gobierno para la elección.
Yo lo que quiero demostrar es que lanzan la piedra y esconden la mano.
Nada más.
Mario Riestra envía a personajes de los que, en privado se deslinda.
Porque parte de lo que habló en su reunión con el gobernador Alejandro Armenta fue eso, ir a decir que es el alcalde capitalino quien mueve el discurso contra el cablebús y no él.
Esa es otra cosa muy cobarde, que mande a sus esbirros y él grabe videos comiendo memelitas en el centro (que por cierto se me hizo agua la boca).
Cierro con esto.
Los manda, igual que en su momento mandó a Jesús Zaldívar a atacar, sin recato ni respeto, al entonces candidato Alejandro Armenta y terminó fugado y sin respaldo de Riestra.



