El Departamento de Justicia de Estados Unidos presentó una acusación formal contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros funcionarios y exfuncionarios, por presuntos vínculos con el Cartel de Sinaloa, en un caso que también derivó en solicitudes de detención provisional con fines de extradición.
De acuerdo con la imputación presentada por la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, encabezada por el fiscal Jay Clayton, los acusados enfrentan cargos como conspiración para la importación de narcóticos, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, así como conspiración para poseer este tipo de armamento. Las autoridades estadounidenses sostienen que los implicados colaboraron con líderes del cartel para introducir grandes cantidades de droga a Estados Unidos a cambio de apoyo político y sobornos.
Entre los señalados también se encuentran el senador Enrique Inzunza; el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, así como mandos y exmandos de seguridad estatal y municipal. Según la acusación, los funcionarios habrían utilizado sus cargos para proteger operaciones del grupo criminal, facilitar información confidencial y permitir el tránsito de drogas hacia territorio estadounidense.
Las investigaciones apuntan a una presunta relación con la facción conocida como “Los Chapitos”, a quienes –según las autoridades– habrían brindado protección a cambio de beneficios económicos. Incluso, en el caso de Rocha Moya, se señala que habría sostenido reuniones con integrantes del grupo y permitido su operación en la entidad.
Tras darse a conocer la acusación, el mandatario estatal rechazó los señalamientos. A través de redes sociales, afirmó: “Rechazo categórica y absolutamente las imputaciones formuladas en mi contra, por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, ya que carecen de veracidad y fundamento alguno. Y así se demostrará, con toda contundencia, en el momento oportuno”.
Agregó que “este ataque no es únicamente a mi persona; sino al movimiento de la cuarta transformación”, y aseguró que se trata de una estrategia que busca vulnerar la soberanía nacional.
Rechazo categórica y absolutamente las imputaciones formuladas en mi contra, por la Fiscalía Federal del Distrito Sur de Nueva York, ya que carecen de veracidad y fundamento alguno. Y así se demostrará, con toda contundencia, en el momento oportuno.
Este ataque no es únicamente…
— Rubén Rocha Moya (@rochamoya_) April 29, 2026
En paralelo, la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) informó que recibió las solicitudes de detención provisional con fines de extradición por parte del gobierno estadounidense, mismas que fueron turnadas a la Fiscalía General de la República (FGR) para su análisis.
La Cancillería señaló que, tras una revisión inicial, los documentos “no cuentan con elementos de prueba para poder determinar la responsabilidad” de las personas señaladas; sin embargo, será la FGR la instancia encargada de evaluar la viabilidad de dichas solicitudes conforme al marco legal mexicano.
Asimismo, la dependencia indicó que enviará un extrañamiento a la Embajada de Estados Unidos por la forma en que se hizo pública la información, al considerar que existen disposiciones de confidencialidad en los tratados vigentes.
El caso se mantiene en desarrollo tanto en el ámbito judicial estadounidense como en el análisis de autoridades mexicanas, mientras se define el curso legal de las solicitudes de extradición y las investigaciones correspondientes.
