Ricardo Gali y Joan Borbolla son dos perfiles que el PAN ha negado sistemáticamente como parte de su flotilla de golpeadores del gobierno de Alejandro Armenta.
En privado, el líder panista Mario Riestra dice que van solos y que ni los topa. Este discurso se derrumbará en cuanto el partido en Puebla haga públicas las listas de “ciudadanos” que lanzarán como candidatos en el proceso electoral del 2027.
Hace unos días, el líder nacional del PAN, Jorge Romero, hizo un lanzamiento que más que sorpresas causó burlas. Dijo que el partido abriría todas sus candidaturas a ciudadanos y que se elegirían a través de encuestas.
Lo funaron porque, en teoría, los partidos son instrumentos para que cualquier ciudadano pueda llegar a un cargo público.
Pero, bueno, el caso es que todos los estados están obligados a cumplir con el discurso de Romero porque si no, habrá sido eso, pura campaña.
El caso es que en Puebla ya tienen a los “ciudadanos” que participarán en la contienda. De ciudadanos no tienen nada y todos están vinculados a la dirigencia.
Aquí les van algunos nombres.
El primero y más ciudadano-panista es Bruno Taveira, quien fue justo el suplente de Riestra en el pasado proceso electoral del 2024.
El segundo es Ricardo Gali, quien desde hace meses trabaja dentro de la línea del PAN y en más de una ocasión ha “coincidido” en discurso con panistas como Carolina Beauregard y Susana Riestra.
Dicen lo mismo lo mismo sobre temas polémicos y terminan evidenciándose.
El tercero es Joan Borbolla, el que no hace mucho organizó una “movilización ciudadana” por el asesinato de cuatro jóvenes en Sala de Despecho. Él sí tiene menos posibilidades de entrar, aunque hace méritos con su ideología de ultraderecha.
Y, por último, el PAN planea revivir el perfil ciudadano de Josefina Buxadé. Ella ya fue candidata y hasta diputada local en el morenovallismo.
Es ciudadana, sí, académica y súper preparada, pero también es cercanísima a Riestra, con quien, en algún momento, compartió hasta casa de gestión.
Lamentablemente estos cuatro perfiles no son, como había prometido Jorge Romero, ciudadanos de a pie que de pronto encontraron en el PAN la opción para postularse.
Son nada más “no afiliados” y cercanos a Mario Riestra que el dirigente decidió postular.
Tal vez hoy lo nieguen, pero guarden esa columna para cuando llegue el momento.



