A través de un mensaje en su plataforma Truth Social, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump indicó que está “pausando el período de destrucción de plantas energéticas” durante 10 días adicionales.
“Como petición del Gobierno iraní, que esta declaración sirva para representar que estoy pausando el período de destrucción de plantas energéticas por 10 días hasta el lunes 6 de abril de 2026, a las 8 p.m. hora del este”, escribió el mandatario.
El ultimátum original fue lanzado el fin de semana pasado, cuando Trump dio a Irán 48 horas para reabrir sin restricciones el estrecho de Ormuz —vía marítima por la que transita alrededor del 20% del petróleo mundial— bajo amenaza de bombardear las plantas de energía e infraestructura energética iraní. Posteriormente ya había concedido una primera prórroga de cinco días, que expiraba este fin de semana.
Trump insistió en que las negociaciones para poner fin al conflicto continúan de forma “productiva” y que Irán estaría “suplicando llegar a un acuerdo”, incluso afirmando que Teherán habría permitido el paso de varios petroleros como gesto de buena voluntad. Sin embargo, fuentes iraníes han negado en repetidas ocasiones la existencia de conversaciones directas con Washington y han rechazado propuestas estadounidenses, calificándolas de “unilaterales e injustas”.
El estrecho de Ormuz, ubicado entre Irán y Omán, es una de las rutas marítimas más estratégicas del mundo para el transporte de hidrocarburos. Su cierre parcial o total como consecuencia de las hostilidades ha generado fuertes tensiones en los mercados energéticos globales, con alzas en los precios del petróleo y preocupación por posibles disrupciones en el suministro a Europa y Asia.
El presidente estadounidense ha advertido en varias ocasiones que, si Irán no cumple con la reapertura “completa y sin amenazas”, Estados Unidos procederá a “obliterar” las instalaciones energéticas iraníes, empezando por las más grandes. Irán, por su parte, ha respondido que cualquier ataque contra su territorio provocaría represalias contra instalaciones estadounidenses en la región.
Esta es la segunda extensión del plazo en pocos días. La nueva fecha del 6 de abril da un margen adicional para las negociaciones, aunque analistas advierten que la escalada militar entre Estados Unidos, Israel e Irán continúa en paralelo, con movimientos de tropas y refuerzos en la zona.
Hasta el momento, ni la Casa Blanca ni el Departamento de Estado han emitido un comunicado oficial detallando el estado de las supuestas conversaciones.
