Estados Unidos e Irán elevaron la tensión en Oriente Próximo con un intercambio de ataques en el estrecho de Ormuz, el incidente más grave desde la entrada en vigor del alto el fuego hace 29 días.
Según el Comando Central de Estados Unidos (Centcom), fuerzas iraníes lanzaron misiles, drones y atacaron con lanchas rápidas contra tres destructores estadounidenses —el USS Truxtun, USS Rafael Peralta y USS Mason— que transitaban por la estratégica vía marítima. En respuesta, fuerzas estadounidenses atacaron “centros de mando” e instalaciones militares iraníes responsables de las agresiones. cnnespanol.cnn.com
El presidente Donald Trump restó importancia al incidente y aseguró que el alto el fuego, promovido por él mismo y vigente desde el 8 de abril, “sigue en vigor”. “Estamos negociando con Irán y esto no lo cambia”, declaró Trump, quien subrayó que las fuerzas estadounidenses resultaron ilesas.
Por su parte, Teherán acusó a Washington de violar la tregua. El Ejército iraní denunció ataques contra dos embarcaciones cerca del estrecho de Ormuz y contra zonas costeras, incluyendo áreas en la isla de Qeshm y Bandar Khamir. El ministro de Exteriores iraní, Abbas Araqchí, afirmó que estos actos ocurren “cada vez que se acerca una solución diplomática”.
El estrecho de Ormuz, por donde circula alrededor del 20% del petróleo mundial, volvió a ser foco de preocupación. Tras los enfrentamientos, el precio del crudo superó nuevamente los 100 dólares el barril, avivando temores sobre el suministro energético global.
Este intercambio se produce en medio de negociaciones entre ambos países para alcanzar un acuerdo definitivo que ponga fin a las hostilidades iniciadas el 28 de febrero. Analistas advierten que, aunque limitado, el incidente pone a prueba la fragilidad de la tregua y podría complicar los esfuerzos diplomáticos.
Por el momento, no se reportan bajas estadounidenses, mientras que Irán no ha proporcionado un balance oficial de daños o víctimas. La situación en la zona permanece en alerta.
