El fiscal general interino de Estados Unidos, Todd Blanche, advirtió que continuarán las acusaciones contra funcionarios mexicanos presuntamente vinculados con organizaciones criminales, al asegurar que el Departamento de Justicia mantiene una estrategia enfocada en combatir la corrupción y debilitar el liderazgo de los carteles.
En entrevista con la cadena estadounidense News Nation, el funcionario afirmó que las recientes imputaciones contra políticos mexicanos “es algo que hemos hecho antes, pero ciertamente vamos a seguir haciéndolo”, en referencia a los procesos abiertos recientemente contra funcionarios y exfuncionarios de Sinaloa.
Blanche sostuvo que las investigaciones avanzan a partir de la cooperación de líderes criminales detenidos y extraditados a Estados Unidos, quienes podrían aportar información para abrir nuevos casos. “Una consecuencia de haber traído aquí a muchos líderes de algunos de estos carteles durante el último año (…) es que algunos probablemente querrán cooperar y esa cooperación podría derivar en cargos adicionales”, señaló.
Las declaraciones ocurren después de que autoridades estadounidenses anunciaran acusaciones formales contra el gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, así como otros funcionarios y exservidores públicos, por presuntos delitos relacionados con narcotráfico y armas.
Entre los señalados también figuran el alcalde con licencia de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil; el senador Enrique Inzunza Cázarez y el vicefiscal Dámaso Castro Zaavedra, entre otros exmandos de seguridad y exfuncionarios estatales.
El fiscal estadounidense aseguró que Washington mantiene actualmente una “muy buena relación” con el gobierno de Claudia Sheinbaum y destacó la cooperación bilateral en temas migratorios y combate al narcotráfico.
“Todos queremos detener el flujo de drogas. Sé que el liderazgo en México también lo quiere, igual que nosotros; es solo cuestión de ver cómo podemos trabajar juntos para lograrlo”, expresó.
Asimismo, Blanche afirmó que la estrategia del Departamento de Justicia se desarrolla en coordinación con otras agencias federales y autoridades de México y Sudamérica para combatir a los grupos criminales, ahora catalogados por Estados Unidos como organizaciones terroristas.
El funcionario también lanzó una advertencia directa a los líderes criminales al señalar que ya no deben sentirse protegidos frente a posibles capturas y extradiciones. “Queremos que teman que, si son detenidos, acabarán en Chicago, en Nueva York, en San Diego o en Texas”, declaró.
Respecto a la posibilidad de que Estados Unidos despliegue tropas en territorio mexicano para combatir a los carteles, Blanche evitó confirmarlo y aclaró que esa decisión correspondería exclusivamente al presidente Donald Trump.
Tras las acusaciones emitidas por el Departamento de Justicia, el Gobierno mexicano respondió mediante una nota diplomática enviada por la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), en la que solicitó pruebas formales sobre los señalamientos realizados por autoridades estadounidenses.
