El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que su homólogo chino, Xi Jinping, ha sido “muy amable” en relación con la guerra lanzada por Washington contra Irán y el consiguiente cierre del Estrecho de Ormuz.
Trump hizo estas declaraciones a periodistas en la Casa Blanca, al ser consultado sobre si abordaría el conflicto en Irán durante su próxima visita a Pekín, prevista para el 13 de mayo, donde se reunirá con el líder chino.
“Hablaré sobre este tema en particular (Irán), pero tengo que decir que (Xi) ha sido muy amable al respecto”, afirmó Trump. “Para ser justos, él obtiene cerca del 60% de su petróleo de los países del Golfo y, creo que ha sido muy amable. No nos ha desafiado, no lo hace y no lo haría”, agregó.
El Estrecho de Ormuz, por donde transita una parte importante del petróleo mundial y del que China depende fuertemente, ha permanecido afectado tras el escalamiento del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán. Trump ha prometido reabrir de manera “permanente” la vía marítima, una acción que, según el mandatario estadounidense, beneficiaría especialmente a Pekín.
Estas declaraciones de Trump llegan en un momento de intensa diplomacia. China ha instado a Irán a reabrir el estrecho y a cesar las hostilidades, en conversaciones recientes con funcionarios iraníes en Pekín, mientras prepara la cumbre con el presidente estadounidense.
Analistas interpretan los comentarios de Trump como un guiño a Xi Jinping, en un intento por mantener un tono constructivo de cara a las negociaciones bilaterales, en las que el conflicto en Oriente Medio ocupará un lugar destacado en la agenda. Por ahora, tanto Washington como Pekín parecen alineados en la necesidad de estabilizar el flujo energético global, aunque las posturas sobre las causas y responsabilidades del conflicto difieren.
