El denominado “Plan B” de reforma electoral tiene en Puebla a varios políticos y a varias políticas –de todos los partidos sin excepción– literalmente sin dormir.
Y es que su impacto se resentirá sin lugar a dudas a partir de la elección de 2027.
Menos posiciones a repartir, menos candidaturas, menos sueldos cortesía del erario y menos privilegios.
De hecho, si los o las ves llorando por los rincones, ni te les acerques: la depresión se ha apoderado de ellos y ellas.
Y es que, entre otras cosas, la propuesta de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo para reducir el número de regidores en todos los municipios del país, cancelaría 8 regidurías en Puebla capital.
Sí, 8.
De aprobarse la iniciativa federal, como se reporta en una muy completa nota de Puebla On Line , el municipio capitalino se quedaría con 15 regidurías, de las 23 con las que actualmente opera –es un decir, pues honestamente la mayoría son zánganos que ni para hacer bulto sirven.
De hecho, Puebla es el segundo municipio del país con más regidores, solo superado por Monterrey, que tiene 28.
Este martes, en la conferencia presidencial se dio a conocer el paquete de reformas para reducir privilegios, el cual implica, entre otras cosas, que todos los municipios del país tengan de 7 y hasta 15 regidores, y solo un síndico.
En el caso de Puebla capital, las leyes ya establecen solo un síndico, pero el número de regidores supera los números de la propuesta, pues se autorizan de 8 a 23.
Actualmente estos son los regidores en los municipios con mayor población en el estado de Puebla:
Puebla: 23
San Andrés Cholula: 12
San Pedro Cholula: 12
Atlixco: 12
Teziutlán: 12
San Martín Texmelucan: 12
Tehuacán: 11
Izúcar de Matamoros: 10
Xicotepec: 10
Zacatlán: 9
Usualmente los regidores y las regidoras son concesiones o resultado de negociaciones políticas de los candidatos con grupos internos en su partido y/o partidos aliados.
Por eso suelen llegar oportunistas o gente sin la preparación ni la experiencia para desempeñarse en un Cabildo, con el consabido costo al erario, pues realmente son becarios o becarias muy costosos sin oficio ni beneficio.
De ahí que el “Plan B” de Sheinbaum tiene histéricos e histéricas a muchos y muchas.
Respecto al número de regidores que los partidos registran ante el IEE para votación directa en las planillas de ayuntamientos, la Constitución Estatal establece:
“En el Municipio Capital del Estado, con dieciséis Regidores de mayoría, además del Presidente Municipal;
”En los Municipios que conforme al último Censo General de Población tengan sesenta mil o más habitantes, por ocho Regidores de mayoría, además del Presidente Municipal
”En los demás Municipios, por seis Regidores de mayoría, además del Presidente Municipal”.
También se abren regidurías de representación proporcional en la Ley Orgánica Municipal:
“En el Municipio Capital del Estado, hasta con siete regidores, que serán acreditados conforme al principio de representación proporcional.
”En los municipios que conforme al último censo general de población tengan noventa mil o más habitantes, hasta con cuatro regidores, que serán acreditados conforme al mismo principio.
”En los municipios que conforme al último censo general de población tengan de sesenta mil a noventa mil habitantes, hasta con tres regidores, que serán acreditados conforme al mismo principio.
”En los demás Municipios, hasta con dos regidores que serán acreditados conforme al mismo principio.
”En los casos a que se refieren las fracciones anteriores, los regidores se acreditarán de entre los partidos políticos minoritarios que hayan obtenido por lo menos el tres por ciento de la votación emitida en el municipio, de acuerdo con las fórmulas y procedimientos que establezca la Ley de la materia” (sic).
Es decir, en Puebla el número de regidores va de 8 a 23 en función del número de población.
El planteamiento presidencial es reformar las leyes secundarias de la Ley General de Instituciones y Procedimientos Electorales y de la Ley General de Partidos Políticos.
Sí, el “Plan B” impactará, y fuerte, en Puebla.
Y a varios y a varias se les acabará el negocio.
Aquello de: “¡Aunque sea de regidor!”
