Ante tanto ruido nacional y local, pasó un tanto desapercibida la enésima traición del expriista y nuevo militante de Movimiento Ciudadano, el senador por Puebla Néstor Camarillo Medina.
Ya casi ni sorprende.
Es su naturaleza.
Pero no está de más dejar registro nuevamente del eterno doble discurso, la inconsistencia, la incongruencia y el cinismo de un político que se piensa más inteligente que los ciudadanos.
Y que va así, tranquilo por la vida, presumiendo orgulloso tanta pequeñez moral, política e intelectual.
Resulta que con motivo de la discusión y aprobación del denominado Plan B de reforma electoral de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, en un principio la bancada de senadores de Movimiento Ciudadano rechazó la iniciativa en todos sus términos, al igual que el PAN y PRI.
Uno a uno, los senadores naranjas fueron pronunciándose en contra de los puntos centrales de la propuesta, como la reducción de regidores, el recorte al presupuesto de los Congresos estatales, la disminución de las remuneraciones de consejeros y magistrados electorales, y el tijeretazo al INE.
Vehementes, defendieron su postura.
El miércoles 25 de marzo, Néstor Camarillo subió a tribuna y expresó, indignado:
“Quieren ahorrar dinero, pero están dispuestos a perder la confianza de la gente, porque el problema no es cuánto cuesta la democracia, el problema es cuánto nos costaría perderla (…)
”Además, lo que hoy proponen invade la autonomía de los congresos locales y de los ayuntamientos, rompe el equilibrio federal y abre la puerta a la sobrerrepresentación artificial (…)
”Desde Movimiento Ciudadano hemos sido claros. Sí estamos a favor de una democracia más eficiente, con menos gasto y más moderna, pero con propuestas reales”.
Así quedó consignado en el diario de debates:
Sin embargo, a la hora de la hora, todos los senadores de Movimiento Ciudadano se sumaron a Morena y partidos aliados para avalar un punto medular para la democracia nacional: la reducción de la estructura del INE, causando un daño irreparable al ya de por sí disminuido y acorralado árbitro electoral.
Los dirigentes del PRI y PAN señalaron que Movimiento Ciudadano traicionó a la oposición al respaldar la iniciativa oficialista, describiéndolos como “cómplices” de Morena y un “satélite” del gobierno.
El senador y líder del PRI, Alejandro Moreno Cárdenas, señaló que los guindas y el partido naranja asestaron un golpe mortal al federalismo bajo el disfraz de la austeridad.
“Morena y Movimiento Ciudadano pactan en lo oscurito, las familias mexicanas pierden contrapesos que defiendan su dinero, ¡no es disciplina financiera, es autoritarismo disfrazado!”, externó “Alito” en redes sociales.
Por su parte, el diputado del PRI Cardo Eduardo Gutiérrez Mancilla señaló que Movimiento Ciudadano es un traidor, vendido, cómplice de Morena y un partido satélite de los morenistas.
Asimismo, describió al partido oficial como un basurero electoral donde se ha reciclado los restos de los políticos de otros partidos y dijo que Movimiento Ciudadano se volvió un tiradero de desechos tóxicos.
“El gran basurero electoral donde se recicla toda la basura de la política en México. Allí van los expriistas corruptos que ya no cabían en el PRI. Allí van los expanistas resentidos y vendidos. Allí van los exmorenistas que hasta Morena corrió por inútiles. Ahí se juntan los chapulines, los oportunistas sin vergüenza, los que no tienen ideología, que solo cambian de camiseta para seguir robando del presupuesto. No son un Movimiento Ciudadano, son un tiradero de desechos tóxicos”, acusó.
A su vez, el diputado panista César Damián Retes tachó de hipócritas a los legisladores de Movimiento Ciudadano, pues primero se rasgaron las vestiduras contra el Plan B, pero al final acabaron respaldando a Morena en la votación.
Hasta la dirigente del tricolor en Puebla, Xitlalic Ceja García, se lanzó contra la senadora de Movimiento Ciudadano Ivonne Ortega, tachando a la expriista de corrupta, oportunista y esquirol de Morena.
Y en efecto: Movimiento Ciudadano es un tiradero de desechos tóxicos, como Néstor Camarillo, quien llegó a ser senador simulando un origen indígena, usurpando una candidatura que no le correspondía, y gracias a una alianza PRI-PAN que posteriormente acabaría traicionando de la forma más vil posible –y si no, pregunten a Mario Riestra y Ana Teresa Aranda.
No cabe duda que la de este personaje es la historia del escorpión y la rana.
La célebre fábula narra cómo un escorpión pide a una rana que lo cruce en su lomo.
A pesar del terror de la rana a ser picada, el escorpión le dice que no lo hará porque ambos morirían ahogados.
Sin embargo, justo a mitad del río, el escorpión pica a la rana, condenándose ambos.
Cuando la rana, antes de morir, le pregunta por qué lo ha hecho, el escorpión simplemente argumenta.
“Porque es mi naturaleza”.
Morena tiene nuevo aliado: Movimiento Ciudadano
Se aprobó en la Cámara de Diputados sin cambios y con 377 votos a favor de Morena, PT, PVEM y MC el “plan b” de la reforma electoral…
PAN y PRI votaron en contra pic.twitter.com/SUhG9tKw41
— Manuel Lopez San Martin (@MLopezSanMartin) April 8, 2026


