La iniciativa de disminuir el número de regidores en los municipios del país, planteada por la presidenta de la República, Claudia Sheinbaum Pardo como parte de su llamado “plan B” en materia electoral, abrió un debate entre integrantes del Cabildo del Ayuntamiento de Puebla, donde surgieron posturas a favor, en contra y de cautela.
El tema surgió luego de que la mandataria federal expusiera durante su conferencia matutina del 12 de marzo una serie de medidas para reducir gastos y privilegios en los congresos locales y gobiernos municipales, tras el rechazo en la Cámara de Diputados de la reforma electoral promovida por el Ejecutivo.
Entre los planteamientos destaca la posibilidad de disminuir el número de regidores y establecer límites a los recursos destinados a legisladores locales y representantes municipales. Según explicó la presidenta, los recursos que se ahorren permanecerían en manos de los gobiernos estatales y municipales para atender necesidades prioritarias de la población.
Sheinbaum también cuestionó que en algunos municipios exista una cantidad elevada de regidores, así como los salarios y prestaciones que reciben, por lo que planteó revisar el tamaño de estos órganos como parte de una política de austeridad.
En el caso de Puebla capital, el regidor de Morena, Leobardo Rodríguez Juárez, consideró que el planteamiento puede discutirse, aunque subrayó que cualquier ajuste debe cuidar que no se afecte la representación política dentro del Cabildo.
El funcionario recordó que anteriormente el expresidente Andrés Manuel López Obrador propuso reducir estos espacios hasta en un 50 por ciento, una medida que calificó como demasiado radical, por lo que planteó que el análisis actual busque un punto medio entre austeridad y representación democrática.
Desde la oposición, la regidora panista Guadalupe Arrubarrena expresó su desacuerdo con la idea de reducir regidurías, al considerar que podría concentrar las decisiones en menos manos y restar pluralidad a la integración del Cabildo.
Arrubarrena señaló que la presencia de diferentes fuerzas políticas en el gobierno municipal permite generar contrapesos en la toma de decisiones, por lo que recortar estos espacios podría debilitar dichos equilibrios.
En tanto, la regidora Georgina Ruiz Toledo pidió analizar con mayor profundidad el impacto que una medida de este tipo tendría en el funcionamiento del Cabildo y en la representación ciudadana antes de tomar una postura definitiva.
“Se tiene que revisar cuál sería el impacto real; yo no soy una cuota política”, afirmó.
Además de la posible reducción de regidurías, la propuesta presentada por la presidenta incluye impulsar consultas populares en temas electorales y acortar los plazos para promover procesos de remoción de mandato, iniciativas que aún deberán ser discutidas y eventualmente aprobadas en el ámbito legislativo.
