En Primera Plana Puebla arrancamos desde la semana pasada una serie de escenarios que se pueden dar rumbo al 2027.
Arrancamos con el primer escenario hipotético, siendo el actual edil capitalino, Pepe Chedraui, el candidato de Morena a la alcaldía de Puebla. En esta segunda entrega analizamos el posible escenario de que Genoveva Huerta se convierta en la candidata del PAN a la Presidencia Municipal de la capital y qué variables se tendrían que dar para que esto ocurriera.
Para que Genoveva Huerta sea la candidata del PAN a la alcaldía de Puebla, la primera variable y la más importante es que el gobernador Alejandro Armenta se logre salir con la suya y coloque a una de sus “fichas”, como candidato o candidata de Morena a la alcaldía de Puebla.
Esta es la variable principal y muchos me podrán preguntar ¿y qué tiene que ver el gobernador Armenta en la definición del candidato o candidata del PAN a la alcaldía de Puebla? La respuesta es: mucho.
No es que el gobernador vaya a decir quién va a ser la candidata o el candidato de Acción Nacional en Puebla, pero la definición del abanderado o abanderada de Morena, sí incidirá en la decisión que tome el albiazul por un tema de estrategia política.
Si el gobernador Armenta logra imponerse en la interna de Morena y una de sus fichas se hace de la candidatura, no hay panista o ciudadano que quiera enfrentarse con el mandatario y con su estructura, así lo han dejado ver figuras de este partido, quienes consideran que no hay forma de ganarle al gobernador si logra poner a su candidato o candidata.
Blanca Alcalá ha dicho a sus más cercanos que no quiere enfrentarse con Armenta, Mónica Rodríguez della Vecchia ha señalado que la dejen pensarlo; la segunda mujer mejor posicionada en la lucha por la candidatura del PAN a la alcaldía, la diputada Susana Riestra Piña, estaría dispuesta a ir a la contienda, pero su hermano, el dirigente estatal de este partido, Mario Riestra, le ha recomendado que tenga prudencia.
De esta forma, la única mujer que ha manifestado su interés de abanderar la candidatura del PAN a la alcaldía de Puebla y que ha trabajado para obtenerla, es la actual secretaria general y diputada federal Genoveva Huerta Villegas.
Huerta es el tercer lugar en las encuestas dentro del PAN detrás de Blanca, que indiscutiblemente tiene los mejores números, y de Susana Riestra.
La actual secretaria general del albiazul está dispuesta a ir a la contienda para ver qué pasa, literalmente buscando que se dé una sorpresa que logre hacer que el “mood social” vire a favor de la oposición y específicamente hacia Acción Nacional, como ya ha ocurrido en otras ocasiones.
En 1995, Acción Nacional creía tener perdida la elección, pues no solo no tenía candidatos competitivos, sino que además tenían que enfrentar a un “monstruo” de la operación política, el entonces gobernador Manuel Bartlett Díaz, quien había despojado al albiazul, siendo secretario de Gobernación, de triunfos en Puebla capital en 1983, en Chihuahua en 1985 (el fraude patriótico) y en 1988 había operado la famosa “caída del sistema”.
El tabasqueño avecindado en Puebla gobernaba con “mano de hierro” y comenzaba a poner en marcha el programa de desarrollo urbano más importante en la historia de Puebla; sin embargo, una serie de circunstancias nacionales comenzaron a vulnerar la marca PRI.
El asesinato del cardenal Juan Jesús Posadas Ocampo ocurrido en 1993, el alzamiento zapatista a inicios de 1994, los asesinatos de Colosio y Ruiz Massieu en ese mismo año, y el arribo de un presidente ajeno al PRI y además resentido con este partido, al cual culpaba de la muerte de su amigo y jefe, Ernesto Zedillo.
Todo esto, sumado al error de diciembre que dejó sin casa a miles de mexicanos, el incremento del IVA del 10 al 15% y finalmente un “gasolinazo” en el mes de octubre, jugaron en contra del entonces partido oficial.
Paco Fraile iba a ser el candidato del PAN a la alcaldía de Puebla, pero declinó la invitación para no confrontarse con Bartlett, con quien tenía una buena relación. Fue entonces que los grupos empresariales ligados al Yunque impulsaron la candidatura de un empresario al cual creyeron iban a poder manejar, el entonces desconocido Gabriel Hinojosa Rivero, dueño de computadoras Abaco.
Hinojosa nunca había participado en política, no era carismático, era más bien un tipo bonachón y bien intencionado que aceptó la candidatura del PAN a la alcaldía de Puebla pensando en que iba a perder y que solo ganarían algunas regidurías.
La sorpresa fue mayúscula el 4 de noviembre de 1995, Gabriel Hinojosa Rivera se impuso con una diferencia de 10 puntos al entonces candidato del PRI, el “cachorro de la revolución”, Germán Sierra Sánchez.
Genoveva Huerta sueña en convertirse en la “Gabriel Hinojosa” del 2027, lo que hoy se ve complicado, pero no imposible.
Su postulación, reitero, estará ligada a la suerte que siga la candidatura de Morena a la alcaldía de Puebla.
