Un acuerdo que habría surgido en los últimos días apunta a que el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y el partido Regeneración Nacional pactaron el otorgamiento de un conjunto de candidaturas a cargos de elección popular a favor de miembros de dicha organización gremial en diferentes partes del país. Y que en ese reparto se habría definido que el aspirante de la 4T para competir por la alcaldía de Huauchinango sería para un miembro del SME.
De ser cierta esa versión, eso significaría que Miguel Márquez Ríos, quien es el secretario de Salud y Previsión Social del SME, obtendría la nominación para ser el candidato de Morena y el PVEM a edil de Huauchinango, el cual es un municipio que desde hace seis meses recorre para promoverse como probable contendiente a la alcaldía de esa parte de la Sierra Norte de Puebla.
Y se dice que entonces Carlos Martínez Amador, el actual titular de la Dirección General de Gobierno en el estado de Puebla y quien venía sonando como el aspirante mejor posicionado para buscar la alcaldía de Huauchinango, podría ser enviado a competir por la diputación del distrito local de esa región, bajo las siglas de los partidos de la 4T.
Lo que significaría que la diputada local de Huauchinango, Guadalupe Vargas Vargas, quien es hija del cacique Ardelio Vargas Fosado, en lugar de buscar la reelección como legisladora del Congreso del estado, podría ser nominada para buscar ser diputada federal.
Algunos conocedores de los entretelones de Morena y el SME sostienen que, por ahora, ese sería el modelo de repartición de posiciones en el distrito de Huauchinango, que es la región de mayor peso político en la Sierra Norte de Puebla, pues tan solo el municipio tiene más de 100 mil habitantes.
Las fuentes consultadas indican que es un esquema que se deriva de una presión insistente del SME que, desde ahora, quiere garantizar la obtención de posiciones políticas que le ayuden a aumentar el poder e influencia de dicha organización gremial.
Carlos Martínez tendría que ser el candidato a alcalde
Si ese esquema de negociación entre el SME y Morena es real y avanza, sería una muestra clara de que se están haciendo mal las cosas en el partido Regeneración Nacional.
Para empezar, se estaría exhibiendo que el discurso, la promesa, de que Morena va a postular a quienes demuestren en las encuestas tener el mejor posicionamiento, es solo un discurso demagógico.
Y que se estaría recurriendo a la vieja práctica, heredada del PRI, de que las candidaturas se definen más por temas de “cuotas” a grupos de interés político, que en una selección de los mejores aspirantes o los que son más comprometidos con la ideología de la 4T.
Todo apunta a que sería un grave error el postular a Miguel Márquez Ríos como candidato a edil de Huauchinango por un par de razones de peso:
La más importante es que las encuestas apuntan a que el aspirante más popular, mejor posicionado, para competir por la alcaldía de Huauchinango es Carlos Martínez Amador, quien ya fue edil de ese municipio entre los años 2005 y 2008, mientras que su hermano Omar Martínez, fue presidente entre 2011 y 2014. Esos cargos los obtuvieron bajo los colores del PRI.
Ambos hermanos tienen un importante movimiento político en la región y se destacaron por haber sido buenos alcaldes. Esas condiciones han hecho que se vea a Carlos Martínez como una figura madura y conocedora de los problemas del municipio. Tal situación lo ha colocado al frente de los sondeos de opinión pública que se han levantado desde hace más de un año.
Por el contrario, Miguel Márquez Ríos es un personaje de peso político por ser parte de la cúpula nacional del SME, pero no tiene la suficiente popularidad para ser un candidato competitivo en la región de Huauchinango.
A principios de marzo pasado se expuso en esta columna que el dirigente del SME tiene seis meses haciendo promoción personal, que ha consistido en recorrer el municipio y buscar a todos los grupos políticos locales para hacer acuerdos. Pero, sobre todo, se ha dedicado a presumir que tiene el respaldo del sindicato, del gobernador, de Morena, para ser el próximo candidato. Sin embargo, a pesar de todo ese activismo, en las encuestas no aparece bien colocado.
Como diputado local ha sido muy gris. Actualmente es legislador por el PVEM y los temas por los cuales ha trascendido en los espacios de opinión pública no son por asuntos positivos.
Se destaca porque es uno de los diputados más faltistas del Congreso del estado de Puebla. Ya que al parecer le dedica más tiempo a estar impulsando su imagen en Huauchinango y ver los asuntos del sindicato, que en poner empeño a su responsabilidad como representante popular.
Un asunto más es que su nombre ha aparecido en las versiones de que miembros del SME habrían creado “granjas de criptomonedas” en la región de Nuevo Necaxa, para de esa manera robar la energía eléctrica –que se genera en la presa de esa región– y promover esos centros con los que se cometen supuestas estafas financieras.
Márquez Ríos sostiene que todo es mentira y que no hay una sola averiguación ministerial contra el SME.
Solo queda decir: “cuando el río suena, agua lleva”.
