El discurso de la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, fue muy claro, hay un intento de Estados Unidos por intervenir en las elecciones del 2027 a favor de la derecha.
Así como lo leyeron, tal cual lo escucharon miles este domingo 31 de mayo quienes asistieron al monumento a la Revolución para conmemorar dos años del triunfo de Sheinbaum como la primera mujer presidenta del país.
El eje central para esta afirmación, fue que Estados Unidos cruzó una línea en el momento en que “sin pruebas”, así lo dijo la presidenta, hizo señalamientos en contra del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, y otros nueve supuestamente ligados a “Los Chapitos”.
Hasta antes de este día, Sheinbaum había sido prudente en cuanto a sus declaraciones sobre Estados Unidos. Aunque siempre defendió férreamente la soberanía nacional, hablaba de una cooperación entre nacionales.
Hoy su discurso es mucho más frontal, porque deja ver que la ultraderecha estadounidense podría intervenir en las elecciones que están en puerta.
Ahora, el discurso de Sheinbaum no puede entenderse sin contexto.
Primero, la semana pasada la Cámara de Diputados aprobó una reforma constitucional para anular las elecciones en caso de injerencia extranjera.
Segundo, sucedió un acto político importantísimo, la reaparición de los expresidentes Felipe Calderón y Vicente Fox en el evento multitudinario de apoyo a Maru Campos.
