Cuitlatlán
Por: Fermín Alejandro García
Parece que alguien quiere hacer su “año de Hidalgo” con la Ciclovía Hermanos Serdán, también conocida como Parque Lineal del Bulevar Hermanos Serdán, ya que hace un par de años nació el proyecto con un costo estimado en unos 7 millones de pesos –algo que parecía razonable– y ahora resulta que el presupuesto actual ya ronda los 270 millones de pesos, lo cual convierte a la obra en su tipo en la más cara del país y al mismo tiempo, la más cuestionada y opaca por toda la falta de información y claridad que existe en torno a su construcción.
En lugar de que se abran los expedientes, se dialogue con los críticos del proyecto y se tomen en cuenta los cuestionamientos para modificar las partes negativas de la obra –como es el elevado costo, la destrucción masiva de árboles y la necedad de hacer grandes rampas que no benefician a los ciclistas–, el gobierno de Rafael Moreno Valle Rosas ha optado por no ver ni oír a la sociedad, a los especialistas en urbanismo y a los ciudadanos.
Propio de su carácter autoritario, el gobernador Moreno Valle Rosas ha reducido el clima de malestar al decir que todas sus obras han sido cuestionadas y cuando ya están terminadas le gustan mucho a la gente, y se le calla la boca a los críticos.
Eso es mentira. Solo porque el PRI –junto con su candidata Blanca Alcalá Ruiz– se vendió o se dejó ganar en la pasada elección no se reflejó en las urnas el enorme enojo de la población por los abusos con el agua potable, el metrobús, en ciclovías que nadie usa, en la reducción del aparato de procuración de justicia, el aumento de la delincuencia y la falta de atención al crecimiento de la pobreza y el deterioro del medio ambiente. Mientras que los críticos en lugar de callarse acaban presos o son perseguidos.
Las cifras que no cuadran
Una de las voces que ha puesto el dedo sobre la llaga es el regidor del PRI, Iván Galindo, uno de los pocos priistas en el estado que tiene agallas para cuestionar a Moreno Valle. El representante social hace un par de días reveló lo siguiente:
En el año 2014 se emitió el Plan de Movilidad No Motorizada que esbozaba la construcción de 40 ciclovías con un costo de 460 millones de pesos, el cual estaba programado hasta el final del actual sexenio.
Resulta que en ese plan ya se proyectaba la Ciclovía Hermanos Serdán, con un costo estimado en 7 millones de pesos.
Ahora –indicó el regidor– la obra ya está presupuestada en 270 millones de pesos, por toda una serie de componentes onerosos que le han agregado y por un aumento de gastos no esclarecidos.
Otra voz que apareció ayer es la del académico en urbanismo Gerardo Velarde, quien subió un importante artículo al sitio electrónico de la revista Nexos –que dirige el escritor Héctor Aguilar Camín– en el cual plantea los siguiente:
Más allá del cuestionamiento de que la obra del bulevar Hermanos Serdán será la ciclovía más cara del país, el problema de fondo es que Rafael Moreno Valle Rosas está ejecutando sus proyectos de obra pública haciendo caso omiso a las ocho recomendaciones que la Organización de Naciones Unidas ha planteado para hacer una planeación correcta de la infraestructura.
En ese sentido, apuntó, no se permite la participación ciudadana en los proyectos, no hay transparencia, no se rinden cuentas y no se evita un modelo que permite la corrupción.
Frente a estas dos opiniones surgen las siguientes reflexiones y cuestionamientos:
Sin duda se debe reconocer que Rafael Moreno Valle Rosas es el primer gobernador que logró hacer realidad modos alternos de transporte que eran necesarios desde hace muchos años en Puebla, como son el metrobús, las ciclovías y de alguna manera el tren entre la capital y el municipio de Cholula.
El tropiezo mayúsculo fue en la forma autoritaria y no planeada, así como la opacidad con que se desarrollaron esos proyectos, que pasaron de ser una solución a los problemas urbanos a ser nuevos problemas para la movilidad, la transparencia y la convivencia humana.
En todas las acciones del gobierno de Moreno Valle siempre hay la certeza de que algo se está escondiendo.
Una sospecha que parte porque siempre hay derroche de recursos, casi nunca se conocen los contratos, ni la manera en que se elige a las empresas que ejecutan los proyectos y que no se escucha a los especialistas que advierten de errores, omisiones o abusos. En general el gobierno de Moreno Valle no tiene un cuerpo de especialistas de alto nivel que hagan una planeación bien pensada.
Al final se exhibe que lo importante es hacer negocios y sacar rentabilidad política con las obras y proyectos.
Solo de esa manera se puede explicar el gasto desorbitado en una ciclovía.
Y que el presupuesto haya aumentado de manera desproporcionada, de manera grosera, absurda, abusiva, de 7 a 270 millones de pesos.
Con lo cual brota la sospecha de que alguien está haciendo un gran negocio con esa vialidad para bicicletas aprovechando que es el último año del sexenio y que los morenovallistas controlan los órganos de auditoría de los recursos públicos, por lo menos hasta el año 2018.
