La zona arqueológica de Teotihuacán reabrió sus puertas este 22 de abril, apenas dos días después del ataque armado que dejó dos personas muertas y al menos 13 heridas, en un hecho que encendió alertas sobre la seguridad en destinos turísticos del país.
La reapertura se realizó bajo un operativo reforzado con presencia de la Guardia Nacional, policía auxiliar y custodios del Instituto Nacional de Antropología e Historia, además de patrullajes visibles y control en accesos.
Entre las medidas inmediatas destacan:
- Mayor vigilancia en accesos y zonas de alta concentración
- Presencia permanente de fuerzas federales
- Revisión de protocolos de seguridad interna
- Anuncio de instalación de detectores de metales en entradas
El propio gobierno federal reconoció fallas tras el ataque —ocurrido desde la Pirámide de la Luna— y anunció que los protocolos serán reforzados en zonas arqueológicas de todo el país.
Impacto y reacción: turismo con cautela
La reapertura se dio en medio de un ambiente de incertidumbre. Visitantes regresaron al sitio, aunque con dudas sobre las condiciones de seguridad, mientras comerciantes y guías turísticos reportan afectaciones económicas tras el cierre temporal.
Refuerzan vigilancia en zonas arqueológicas en Cholula y otros sitios arqueológicos en Puebla
Tras el ataque, autoridades federales y estatales han comenzado a extender medidas de seguridad a otros sitios turísticos y arqueológicos, incluidos los de Puebla, en donde el gobernador Alejandro Armenta ha solicitado:
- Incremento de vigilancia y presencia policial
- Coordinación con Guardia Nacional en puntos turísticos
- Revisión de accesos y protocolos de ingreso
- Monitoreo preventivo en zonas de alta afluencia
Esto impacta directamente espacios como:
- Zona Arqueológica de Cholula
- Cantona
- Yohualichan
