La presidenta Claudia Sheinbaum confirmó este martes que el Gobierno Federal aplicará un “recorte franciscano” —austeridad extrema— en la administración pública federal. El objetivo es liberar recursos para sostener los subsidios a los combustibles y garantizar los programas de bienestar, educación, salud, vivienda e inversión, en medio del alza internacional del precio del petróleo por la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán.
Durante la conferencia matutina, la mandataria fue clara al responder sobre posibles ajustes presupuestales:
“Sí, estamos cerrando todavía muchos gastos. Somos más que franciscanos acá, porque se tienen que reducir, estamos revisándolos todos”.
Explicó que cada semana se revisan los ingresos, egresos y proyecciones hacia el cierre de 2026: “Estamos revisando todos los gastos, porque hay que garantizar apoyos sociales. Lo tenemos que mantener y eso significa más austeridad, porque tenemos que garantizar los programas de bienestar, el apoyo a educación, a salud, a vivienda y a la inversión”.
El costo del subsidio a las gasolinas: 5 mil millones de pesos semanales
Sheinbaum detalló que el Gobierno destina cerca de 5 mil millones de pesos a la semana para eliminar el IEPS y evitar que la gasolina Magna supere los 24 pesos por litro (como se mantiene desde 2025) y el diésel los 28.28 pesos. Sin este apoyo, los precios superarían los 30 y 33 pesos respectivamente.
“Lo que hicimos ayer (domingo) fue apoyar el precio de la gasolina Magna… Estamos apoyando con 6 o 7 pesos por litro. ¿Qué quiere decir apoyar? Quitar los impuestos que normalmente se cobran… y entonces ya no está recibiendo eso el erario, pero apoyamos a las familias”, precisó.
