La vida útil del acuífero de Tecamachalco podría terminar en 10 años, advirtieron especialistas del Centro Nacional de Prevención de desastres (Cupreder), quienes a su vez destacaron que el mejoramiento de los equipos de extracción, rehabilitación, mantenimiento y mejoramiento del manejo de agua en parcelamiento serían alternativas para erradicar dicha probabilidad.
Al respecto, Luis Alberto Villareal Manzo, catedrático del Colegio de Posgraduados, explicó que con el agua de Tecamachalco son regadas más de 80 mil hectáreas de 46 diferentes cultivos, que económicamente representa mil 800 millones de pesos al año.
“Cuando hacemos la producción de la disponibilidad y demanda de agua, la demanda está en función que básicamente el agua es destinada para la actividad agrícola en más de un 76 por ciento y después usos urbanos, domésticos, industrial y agroindustrial”, declaró.
Asimismo, destacó que existe una eficiencia por debajo del 60 por ciento y a esto se suma que hay escases de lluvias en la entidad y ya se perdió 50 por ciento del forraje que se requiere para mantener cultivable la tierra.
Aseguró que el Valle de Tecamachalco en su almacenamiento de agua, se encuentra en fase crítica por el abatimiento de la extracción de agua y que está generando problemas a los municipios de Quecholac, Palmar de Bravo y los Reyes de Juárez principalmente.
