El papa León XIV expresó este domingo su cercanía con el pueblo venezolano afectado por los terremotos registrados en los últimos días y agradeció públicamente el trabajo de los rescatistas, voluntarios y personal de asistencia que participa en las labores de búsqueda y atención a los damnificados.
Al término del rezo del Ángelus, desde el Palacio Apostólico del Vaticano, el pontífice se dirigió en español a los fieles para manifestar su solidaridad con las familias afectadas por la tragedia.
“Deseo expresar mi cercanía a las hermanas y hermanos venezolanos afectados por los recientes terremotos que provocaron numerosas víctimas y heridos, así como ingentes daños materiales”, señaló León XIV.
También pidió por el descanso eterno de las personas fallecidas y renovó su apoyo espiritual a los lesionados y a sus familiares.
El líder de la Iglesia católica destacó especialmente la labor de quienes participan en las tareas de rescate y asistencia humanitaria.
“Manifiesto mi gratitud y aliento a cuantos trabajan con generosidad en las labores de búsqueda y de asistencia”, expresó durante su mensaje dominical.
Las declaraciones se producen días después de que el Papa solicitara a la comunidad internacional mantener el respaldo hacia Venezuela y encomendara a los socorristas que participan en la emergencia. Asimismo, el Vaticano confirmó el envío de una ayuda inicial de 100 mil euros, a través de la Limosnería Apostólica, para atender las necesidades más urgentes de la población afectada.
Los sismos, ocurridos el pasado 24 de junio, han dejado más de mil 400 fallecidos, miles de heridos y severos daños materiales, principalmente en el estado costero de La Guaira y otras regiones del centro del país, de acuerdo con reportes difundidos por medios internacionales y organismos de asistencia.
Frente a la magnitud de la tragedia, redes ciudadanas, organizaciones religiosas, cocinas comunitarias y voluntarios de distintas partes de Venezuela han impulsado una amplia movilización solidaria para apoyar a los damnificados, distribuir alimentos y colaborar en las tareas de rescate y reconstrucción.
La Unión Europea también activó mecanismos de ayuda de emergencia y destinó cinco millones de euros para respaldar las labores humanitarias y de búsqueda, además del envío de equipos especializados y el uso de tecnología satelital para evaluar los daños provocados por el desastre natural.
