La Brigada Internacional de Rescate Topos Azteca, originaria de México, llegó este miércoles a Cali, Colombia, para sumarse a las labores de búsqueda y rescate tras el terremoto de magnitud 7.4 que sacudió el suroccidente del país el pasado 10 de agosto.
El arribo fue confirmado por la propia organización a través de sus redes sociales, donde difundió un mensaje desde territorio colombiano anunciando su incorporación a las tareas de emergencia. El equipo había informado previamente que se encontraba en camino para poner su experiencia al servicio de las comunidades afectadas.
Topos Azteca se suma a una búsqueda que continúa en Cali
La llegada de los rescatistas mexicanos ocurre mientras los equipos de emergencia mantienen activa la búsqueda de personas atrapadas bajo los escombros.
En Cali, una de las zonas que concentra los esfuerzos es el complejo habitacional Torres del Limonar, donde los cuerpos de emergencia continúan trabajando entre los restos de los edificios colapsados. De acuerdo con Reuters, más de 20 personas fueron rescatadas durante las primeras 12 horas y posteriormente otras tres fueron extraídas con vida en operaciones más complejas.
Los trabajos se han complicado por la presencia de numerosos voluntarios y personas que se concentran alrededor de las zonas afectadas. Los propios rescatistas han advertido que el ruido y el movimiento sobre los escombros pueden dificultar la localización de personas con vida y aumentar los riesgos ante posibles réplicas.
El bombero Camilo Cano, quien participa en las labores en Cali, señaló que todavía existe esperanza de encontrar sobrevivientes, mientras continúan las operaciones de búsqueda.
Video: Redes sociales
El terremoto que golpeó a Colombia
El movimiento telúrico ocurrió alrededor de las 7:34 horas del lunes 10 de agosto y tuvo como epicentro la zona de San José del Palmar, en el departamento de Chocó. El Servicio Geológico Colombiano actualizó el reporte inicial hasta establecer una magnitud de 7.4, con una profundidad cercana a los 100 kilómetros.
El terremoto provocó daños importantes en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas, con afectaciones particularmente graves en ciudades como Cali, Pereira, Manizales y Quibdó.
Para el miércoles, Reuters reportó que la cifra de víctimas mortales se acercaba a 250, mientras las autoridades y equipos de emergencia continuaban actualizando el balance conforme avanzaban las labores entre los escombros.
La emergencia también ha dejado miles de personas afectadas y numerosas edificaciones dañadas o destruidas. La magnitud del desastre ha obligado a mantener desplegados equipos locales e internacionales mientras continúa la búsqueda de personas desaparecidas.
Una brigada nacida de los escombros del terremoto de 1985
La presencia de los Topos Azteca en Colombia tiene además un antecedente estrechamente ligado a la historia sísmica de México.
La organización surgió después del terremoto de 1985 en Ciudad de México, cuando ciudadanos se organizaron para ayudar a localizar y rescatar a personas atrapadas entre los edificios derrumbados. Desde entonces, los grupos conocidos como Topos han participado en distintas emergencias dentro y fuera de México.
Antes de trasladarse a Colombia, integrantes de Topos Azteca habían permanecido más de un mes en Venezuela, donde participaron en las labores de búsqueda y rescate tras los fuertes terremotos registrados el 24 de junio.
El fundador y presidente de la organización, Héctor “Topo Mayor” Méndez, explicó que para la misión en Colombia el grupo llevará herramientas destinadas a reforzar la localización de personas atrapadas.
Entre ellas mencionó equipos neumáticos, una pistola térmica y un sistema de wifi para apoyar la búsqueda de víctimas a través de estructuras y debajo de los escombros.
México mantiene apoyo a Colombia
La llegada de los Topos Azteca se suma al apoyo internacional desplegado ante la magnitud de la emergencia. Equipos de distintos países han comenzado a colaborar con las autoridades colombianas mientras los cuerpos de rescate locales mantienen las operaciones.
En Cali, la prioridad sigue siendo localizar a quienes permanecen atrapados y determinar si existen sobrevivientes entre las estructuras colapsadas.
A dos días del terremoto, las labores entran en una etapa decisiva. Mientras las familias continúan esperando noticias de sus seres queridos, los rescatistas trabajan contra el tiempo y bajo el riesgo de nuevos movimientos del terreno.
