El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, publicó en su red social Truth Social una imagen generada por inteligencia artificial en la que aparece representado como Jesucristo, vestido con túnica blanca y capa roja, sanando con su mano a un enfermo postrado en una cama, mientras figuras que parecen médicos y militares observan la escena. Poco después, el mandatario eliminó la publicación tras recibir fuertes críticas, pero descartó disculparse con el papa León XIV, a quien había criticado duramente horas antes.
La imagen, que generó de inmediato acusaciones de blasfemia por parte de asociaciones católicas y hasta de conservadores afines a Trump, fue subida sin texto acompañante, apenas minutos después de que el presidente atacara al pontífice estadounidense, calificándolo de “débil con el crimen” y “terrible en política exterior”. Trump también había mencionado diferencias con el Papa respecto a temas como la guerra en Irán y políticas migratorias.
🇺🇸Donald Trump explica la imagen que publicó y luego borró en la que se presenta como Jesucristo.
“¡Se supone que soy yo como un médico que hace que la gente mejore, y yo sí hago que la gente mejore ¡Hago que la gente mejore mucho!”, argumenta. pic.twitter.com/0RJvY5T7hn
— Azucena Uresti (@azucenau) April 13, 2026
Este lunes, tras más de 12 horas en línea y una oleada de reacciones negativas —incluso de figuras como la activista conservadora Riley Gaines, quien pidió “humildad” y recordó que “Dios no debe ser burlado”—, la imagen desapareció de la cuenta oficial de Trump sin explicación inicial de la Casa Blanca. Al ser cuestionado por periodistas, el mandatario restó importancia al asunto:
“Bueno, no era una foto. Pensé que era yo como un doctor… Y yo hago que la gente mejore”, justificó, comparándolo incluso con labores del Red Cross. Sin embargo, rechazó tajantemente disculparse con León XIV: “El Papa dijo cosas que están mal. Creemos fuertemente en la ley y el orden, y él parecía tener un problema con eso. No hay nada por lo que disculparse”, declaró.
Contexto de la polémica
El papa León XIV, nacido Robert Francis Prevost en Chicago en 1955 y primer pontífice estadounidense, ha mantenido posiciones críticas hacia algunas políticas de la administración Trump, especialmente en materia de deportaciones masivas y el conflicto con Irán, donde ha llamado a la paz y rechazado amenazas de “borrar una civilización entera”. A pesar de que varios altos funcionarios del gobierno de Trump, como el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio —ambos católicos—, han tenido acercamientos previos con el Vaticano, las tensiones entre la Casa Blanca y el Papa han escalado en las últimas semanas.
No es la primera vez que Trump comparte imágenes generadas por IA de corte controvertido. El año pasado ya publicó una donde aparecía vestido de papa. En esta ocasión, la representación mesiánica ha dividido incluso a su propia base: mientras algunos seguidores la defendieron como humor o sátira, otros católicos conservadores la consideraron ofensiva y fuera de lugar.
La rápida eliminación de la imagen y la negativa de Trump a retractarse de sus palabras contra León XIV dejan abierta una brecha en las relaciones entre Washington y el Vaticano, a pesar de los lazos históricos y la fe compartida de buena parte de la administración republicana.
La polémica se suma a un clima de alta polarización en Estados Unidos, donde temas religiosos, políticos y el uso de inteligencia artificial en redes sociales continúan generando debates intensos.

