El retiro de tropas estadounidenses de Europa, particularmente de Alemania, representa un cambio en la estrategia global de seguridad y obligará a las potencias europeas a replantear sus finanzas públicas y modelos de defensa, consideró Raúl Bringas Nostti, académico de la Universidad de las Américas Puebla (UDLAP).
El investigador del Departamento de Negocios Internacionales señaló que la reducción de fuerzas militares estadounidenses marca el debilitamiento del modelo de seguridad multilateral impulsado por la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN) y abre paso a una etapa en la que los países europeos deberán financiar de manera más directa su propia defensa.
De acuerdo con el especialista, la administración estadounidense considera que varias naciones europeas han operado como “free riders”, es decir, países que obtienen beneficios de la protección militar norteamericana sin aportar proporcionalmente al gasto en seguridad.
“El gobierno estadounidense prefiere ahora hacer tratos directos y de conveniencia de país a país en lugar de mantener los viejos acuerdos grupales”, explicó el académico.
Europa podría sacrificar programas sociales por gasto militar
Raúl Bringas advirtió que este nuevo escenario podría provocar recortes en infraestructura y programas sociales dentro de Europa para destinar mayores recursos al fortalecimiento militar.
“Esos recursos que Europa va a tener que gastar en lo militar son recursos que se van a sustraer sobre todo de programas sociales y de proyectos de infraestructura civil”, puntualizó.
El académico agregó que proyectos de construcción, asistencia social y obras públicas podrían verse afectados ante la necesidad de aumentar inversiones en empresas y capacidades militares europeas.
Académico descarta riesgo inmediato de ofensiva rusa
Aunque el repliegue estadounidense ha generado preocupación en sectores políticos europeos, Bringas Nostti descartó un escenario de vulnerabilidad crítica frente a Vladimir Putin y Rusia.
Según explicó, el desgaste militar derivado de la guerra en Ucrania evidenció limitaciones operativas del ejército ruso.
En ese sentido, afirmó que Rusia opera como un “tigre de papel” en términos militares, al considerar que parte de su equipamiento terrestre ha mostrado rezagos frente a fuerzas con menor capacidad bélica.
Nearshoring fortalece posición estratégica de México
El investigador también consideró que este cambio en la política exterior de Estados Unidos podría impactar directamente a América y favorecer a México en materia económica y comercial.
Bajo este contexto, señaló que Washington podría retomar una lógica cercana a la Doctrina Monroe, enfocando sus recursos y atención en el continente americano y reduciendo su papel como “policía” europeo.
El académico sostuvo que las tensiones globales y las dificultades para mantener cadenas de suministro con Asia y Europa fortalecen la posición de México como socio estratégico de Estados Unidos.
Destacó que la cercanía geográfica, la mano de obra competitiva y el tratado comercial con Norteamérica colocan al país en una posición favorable para aprovechar el nearshoring.
“Hay que quitarnos ese espejismo de que México puede diversificarse comercialmente tan fácilmente, en verdad es muy complicado. Tenemos el mejor mercado del mundo al lado”, afirmó.
Asimismo, recordó que México comparte una frontera de casi 3 mil kilómetros con Estados Unidos y mantiene vínculos económicos y sociales difíciles de replicar con otras regiones del mundo.
