La UEFA está a punto de retirar formalmente la amenaza de boicot a las competiciones de la FIFA, después de que el organismo rector del fútbol mundial retirara su controvertido proyecto para permitir inversiones privadas en el Mundial y otros grandes torneos.
Los representantes de las 55 federaciones miembro de la UEFA se reunirán en Mónaco, antes del sorteo de la Champions League, y se espera que comuniquen oficialmente que las condiciones que habían impuesto para levantar el boicot ya fueron cumplidas.
La decisión evitaría una ruptura sin precedentes entre el fútbol europeo y la FIFA, aunque la tensión política entre ambas organizaciones permanece, particularmente por el futuro del presidente de FIFA, Gianni Infantino.
¿Por qué UEFA amenazó con boicotear a FIFA?
El conflicto comenzó en julio, cuando Infantino impulsó el proyecto conocido como FIFA Forward Enterprises (FFE), con el que se planteaba abrir a inversionistas privados participaciones en los derechos comerciales de competiciones de FIFA, incluido el Mundial.
La propuesta generó una fuerte reacción entre las federaciones europeas, que cuestionaron tanto el contenido del proyecto como la forma en que fue presentado.
El 30 de julio, las 55 asociaciones miembro de UEFA acordaron por unanimidad no participar en las competiciones de FIFA mientras el proyecto siguiera vigente. El organismo europeo exigió que la iniciativa fuera abandonada por completo y que existieran garantías vinculantes de que un esquema similar no volvería a plantearse.
UEFA sostuvo entonces que “el Mundial no puede ser tratado como un producto de inversión” y rechazó que los intereses de inversionistas privados pudieran colocarse por encima de federaciones, ligas, clubes, jugadores y aficionados.
FIFA retiró el proyecto
Ante la presión internacional, FIFA terminó retirando la propuesta durante julio. Sin embargo, para UEFA el retiro del plan no era suficiente.
El organismo europeo mantuvo su amenaza de boicot hasta obtener garantías de que FIFA no intentaría volver a abrir sus principales competiciones a la inversión privada bajo un esquema similar.
De acuerdo con Reuters, esas garantías fueron consideradas suficientes por la dirigencia europea, lo que abrió la puerta para poner fin al conflicto institucional.
La decisión llega además con el Mundial Femenino Sub-20 de Polonia, que comenzará el 5 de septiembre, como uno de los primeros grandes torneos de FIFA que podrían verse afectados por el boicot. La participación de selecciones europeas había generado preocupación ante la posibilidad de que la disputa institucional terminara perjudicando a las propias jugadoras.
El conflicto no termina con Infantino
Aunque UEFA se dispone a levantar el boicot, la oposición a Gianni Infantino continúa.
El presidente de UEFA, Aleksander Čeferin, ha descartado presentarse como candidato a la presidencia de FIFA en las elecciones de marzo de 2027, pero ha advertido que Infantino podría enfrentar a un rival.
Además, varias federaciones europeas han retirado su respaldo al actual presidente de FIFA. Italia se sumó recientemente a ese grupo, mientras otras asociaciones han cuestionado públicamente el liderazgo de Infantino.
Čeferin también criticó duramente el proyecto de FIFA. Lo calificó como “peor que el plan de la Superliga”, al considerar que la propuesta implicaba tratar al futbol como una mercancía.
Una tregua, no el fin de la disputa
El levantamiento del boicot representa un acercamiento entre UEFA y FIFA, pero no significa que las diferencias hayan desaparecido.
La UEFA mantiene su preocupación por la transparencia, la gobernanza y la manera en que Infantino conduce la organización. Reuters reportó que UEFA, la Confederación Asiática de Futbol (AFC) y Concacaf incluso han discutido mecanismos para aumentar la presión sobre el presidente de FIFA, incluida la posibilidad de una moción de censura.
El propio entorno del futbol europeo mantiene abierta la posibilidad de impulsar cambios en el liderazgo de FIFA. El presidente de European Leagues, Claudius Schaefer, afirmó este miércoles que Infantino no tiene futuro al frente del organismo, al cuestionar su falta de transparencia y la concentración de decisiones.
Así, la reunión en Mónaco marcará previsiblemente el cierre de una de las mayores crisis recientes entre las dos principales instituciones del fútbol mundial: UEFA retirará el boicot, pero la batalla por el rumbo y el liderazgo de FIFA continuará.
