Ante la próxima temporada de lluvias, Agua de Puebla intensificó los trabajos de limpieza, desazolve, mantenimiento y rehabilitación de la red de drenaje y alcantarillado en la capital, con el objetivo de prevenir encharcamientos e inundaciones en vialidades y zonas de riesgo.
Para este 2026, el organismo operador tiene como meta intervenir más de 2 mil kilómetros de tuberías, así como accesorios pluviales y residuales, además de la rehabilitación y fabricación de más de 500 rejillas en distintos puntos de la ciudad de Puebla.
Los trabajos se realizan con el apoyo de 14 unidades hidroneumáticas, 12 cuadrillas de mantenimiento, una cuadrilla de videoinspección, tres equipos de cámaras rápidas y ocho estaciones meteorológicas, que permiten dar seguimiento a las condiciones climáticas y operativas del sistema.
Actualmente, las labores se concentran en calzadas, avenidas, bulevares, pasos a desnivel, nodos viales, pasos inferiores y distribuidores, así como en zonas aledañas a mercados y en 26 puntos considerados de riesgo, atendidos por Agua de Puebla como parte del Comité de Fenómenos Hidrometeorológicos “Tláloc”, coordinado por el Ayuntamiento de Puebla durante la temporada de lluvias.
Resultados del mantenimiento en 2025
Tan solo en 2025, Agua de Puebla desazolvó 2 mil 325.53 kilómetros de la red de drenaje y alcantarillado, retirando basura y materiales que obstruían el flujo del agua. Además, se realizó limpieza y desazolve en:
- 228 bocas de tormenta
- Mil 453 coladeras de banqueta
- 4 mil 695 rejillas
- 23 mil 822 pozos de visita
Asimismo, se rehabilitaron 109 pozos de visita, 98 bocas de tormenta y coladeras, se sustituyeron 231 rejillas, 817 brocales y tapas, y se dio mantenimiento estructural mediante la soldadura de 572 piezas. A ello se sumó la fabricación de 489 rejillas en el taller de herrería para reponer infraestructura dañada.
Llamado a la ciudadanía
Agua de Puebla exhortó a la población a no arrojar basura en calles, coladeras ni rejillas, así como a barrer el frente de sus viviendas, ya que los residuos sólidos son la principal causa de obstrucciones que derivan en encharcamientos e inundaciones.
La concesionaria subrayó que el cuidado del drenaje es una responsabilidad compartida, fundamental para reducir riesgos durante fenómenos meteorológicos intensos y proteger la infraestructura hidráulica de la ciudad.









