Una bomba colocada por los insurgentes en un manantial usado por la policía afgana mató a siete niños que pastoreaban sus animales en el área, dijeron el miércoles las autoridades.
La bomba, que estalló el martes, fue colocada junto al manantial en el distrito Taywara, en la provincia Ghor en el oeste afgano, dijo el jefe de la policía provincial, Dilawar Shah.
La fuente de agua está situada en un área donde se han registrado combates entre los insurgentes y las fuerzas policiales, dijo el funcionario, y agregó que los niños accidentalmente detonaron el artefacto mientras daban de pastar a su ganado.
Con la muerte del soldado el martes aumentaron a 36 los que han perdido la vida en este mes y a 251 los soldados fallecidos en lo que va del año. De ese total por lo menos 155 son estadunidenses.
