El presunto autor de la matanza en un cine de Aurora, Colorado, que el pasado viernes causó la muerte de 12 personas e hirió a 59, compareció ayer, por primera vez, ante un juez de distrito. Su juicio podría empezar dentro de un año.
Mientras el magistrado le explicaba el procedimiento, James Holmes, de 24 años, escuchó en silencio sin hacer comentario alguno ni mirar siquiera a la abogada de oficio que le fue asignada y que se sentó a su lado.
Con el pelo teñido de naranja y aspecto cansado, el acusado de perpetrar un ataque contra los espectadores del estreno de medianoche de una película de Batman se negó a cooperar, según las autoridades.
Esposado y sin afeitar, Holmes permaneció sentado con un uniforme marrón mientras el juez le informaba del caso.
En determinado momento cerró los ojos mientras hablaba el juez. La fiscalía dijo posteriormente que desconocía si Holmes había tomado medicamentos. De acuerdo con las autoridades se encuentra detenido y aislado en la cárcel por razones de seguridad.
Holmes no habló durante la audiencia. Sus abogados, defensores respondieron las preguntas del juez de si entendía sus derechos. Una mujer se puso a llorar durante la comparecencia.
