Estados Unidos interceptó y hundió este martes una embarcación ecuatoriana en aguas del Pacífico oriental que, según el Comando Sur estadounidense, funcionaba como una estación flotante de reabastecimiento de combustible para operaciones de narcotráfico vinculadas con Los Choneros.
La operación contra el pesquero identificado como Don Rufo se convirtió en la sexta acción de este tipo realizada por fuerzas estadounidenses en menos de dos semanas, en una campaña que Washington lleva adelante en coordinación con el gobierno de Ecuador.
De acuerdo con el Comando Sur, los militares estadounidenses interceptaron la embarcación, retiraron a sus ocupantes y posteriormente la hundieron. Los tripulantes fueron entregados a las autoridades ecuatorianas para continuar con las investigaciones.
Washington vincula al barco con Los Choneros
La versión estadounidense sostiene que el Don Rufo no era utilizado únicamente para actividades pesqueras, sino que cumplía una función logística para el tráfico marítimo de drogas.
El Comando Sur afirmó que la embarcación operaba como una estación de abastecimiento de combustible para embarcaciones utilizadas en el narcotráfico y que estaba vinculada con Los Choneros, una organización criminal ecuatoriana que Estados Unidos considera una organización terrorista extranjera.
Sin embargo, existe un punto relevante en el contraste de la información: Estados Unidos no ha presentado públicamente pruebas detalladas que permitan verificar de manera independiente el vínculo específico del Don Rufo con actividades de narcotráfico. La Jornada destacó precisamente esta ausencia de evidencia pública en el caso.
On September 8, under the direction of #SOUTHCOM, Joint Task Force Western Hemisphere (JTF-WHEM) forces successfully interdicted a floating refueling station supporting illicit at-sea drug trafficking operations in the Eastern Pacific.
Intelligence confirmed the vessel’s… pic.twitter.com/ZgkJKfsOHO
— U.S. Southern Command (@Southcom) September 9, 2026
Sexta operación en menos de dos semanas
La acción ocurre después de una serie de operaciones estadounidenses contra embarcaciones ecuatorianas que Washington relaciona con redes de narcotráfico.
Entre los barcos intervenidos anteriormente aparecen María Candelaria, Conquista II, OM2 y Los Tres Hermanos, además de otra embarcación atacada en días recientes. AP señala que estas operaciones forman parte de una campaña enfocada particularmente en las llamadas estaciones flotantes de reabastecimiento utilizadas, según Washington, para apoyar las rutas marítimas del narcotráfico.
El patrón representa un cambio respecto de otras operaciones estadounidenses contra embarcaciones sospechosas de transportar drogas: en estos casos, los ocupantes han sido retirados de los barcos y puestos bajo custodia de Ecuador, en lugar de que la operación terminara necesariamente con la muerte de los tripulantes.
Ecuador respalda la cooperación con Estados Unidos
El gobierno ecuatoriano ha defendido las operaciones conjuntas con Washington.
El ministro del Interior, John Reimberg, afirmó anteriormente que algunas de las embarcaciones intervenidas funcionaban como estaciones de abastecimiento para lanchas rápidas que trasladaban droga hacia México y Estados Unidos. También sostuvo que las investigaciones se realizaron en coordinación con las autoridades estadounidenses.
Pero la versión oficial ha sido cuestionada por familiares de algunos tripulantes. En casos anteriores, familiares aseguraron que los hombres eran pescadores y negaron que las embarcaciones estuvieran involucradas con el narcotráfico. También señalaron que en algunos barcos no se encontraron drogas.
Esta diferencia entre las versiones oficiales y los testimonios de familiares ha alimentado el debate sobre la legalidad y proporcionalidad de las operaciones militares.
Una ofensiva que crece en el Pacífico
Los ataques forman parte de una estrategia más amplia de la administración de Donald Trump contra organizaciones dedicadas al tráfico de drogas en América Latina.
Estados Unidos ha incrementado sus operaciones militares contra embarcaciones que considera vinculadas con redes de narcotráfico. De acuerdo con AP, al menos 227 personas han muerto en 68 operaciones estadounidenses realizadas durante el último año en el Caribe y el Pacífico.
La estrategia ha provocado cuestionamientos de organizaciones de derechos humanos y especialistas en derecho internacional, quienes han solicitado mayor transparencia sobre la base legal de los ataques.
Human Rights Watch ha cuestionado operaciones anteriores y ha pedido investigaciones independientes, mientras que especialistas citados por medios internacionales han puesto en duda que el uso de fuerza letal contra sospechosos de narcotráfico pueda justificarse automáticamente fuera de un conflicto armado.
Los Choneros, objetivo prioritario
Los Choneros se encuentran en el centro de la política antidrogas de Washington en Ecuador.
La organización, una de las bandas criminales más poderosas del país, ha sido señalada por las autoridades ecuatorianas por su participación en actividades relacionadas con el narcotráfico y por mantener vínculos con redes criminales internacionales.
La presión contra el grupo aumentó después de que Estados Unidos lo designara como organización terrorista extranjera, una medida que amplía las herramientas de Washington para perseguir sus operaciones y sus redes financieras.
La cooperación con Ecuador se ha intensificado durante el gobierno del presidente Daniel Noboa, quien ha convertido la lucha contra el crimen organizado en una de las prioridades de su administración.
Rubio llega a Ecuador en medio de la escalada
La nueva operación coincidió además con la visita del secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, a Ecuador, como parte de una gira por América Latina centrada, entre otros asuntos, en la lucha contra el narcotráfico.
Rubio se reunió con Noboa y ha defendido una mayor cooperación regional para combatir a las organizaciones criminales. La visita ocurre en un momento en que Washington busca ampliar su presencia y coordinación de seguridad con gobiernos aliados de la región.
El hundimiento del Don Rufo muestra que la ofensiva antidrogas de Estados Unidos y Ecuador está entrando en una nueva fase, con operaciones cada vez más frecuentes contra la infraestructura marítima que Washington atribuye a las organizaciones criminales.
Mientras Estados Unidos sostiene que está golpeando las redes logísticas del narcotráfico, las dudas sobre la evidencia pública y la legalidad de estas acciones mantienen abierto un debate que va más allá de la lucha contra las drogas.
