“Ceder la alcaldía será lo mejor para el municipio”, aceptó por fin la alcaldesa de Acatlán, Lupita Bárcenas, quien está a punto de ser destituida para que tome su lugar un Concejo Municipal.
La administración de Bárcenas, hay que decirlo, cayó cuando empezó su relación con un subordinado, su secretario de Seguridad Pública, con quien hasta terminó casada.
Dice Michael Davis, filósofo especializado en ética profesional:
“Un conflicto de interés vuelve poco confiable el juicio precisamente cuando más se necesita que sea confiable”.
Por eso hasta las organizaciones mas importantes prohíben tajantemente las relaciones entre empleados.
Pero, bueno.
Bárcenas perdió el control de la seguridad, la gobernabilidad y todo se fue desmoronando. Aunado al abuso de autoridad que ella y su ahora esposo cometieron durante meses.
Sobra decir que sepultó también su carrera política, dudo muchísimo que la volvamos a ver en algún cargo de elección popular, sin contar que pesa sobre ella una auditoría para la revisión del ejercicio de los recursos.
El caso es que este lunes 7 de septiembre, Bárcenas estuvo en el programa de la periodista Adela Micha a nivel nacional y terminó por aceptar su destino.
En entrevista con @Adela_Micha, la alcaldesa Lupita Bárcenas aceptó que lo que mejor para la gobernabilidad en Acatlán es que se le revoque el mandato y el @CongresoPue designe a un Concejo Municipal.#AmbasManos @LaloGarcia08_ #Puebla #Noticias https://t.co/wABDDtRjyh pic.twitter.com/QFHHeKel9P
— Ambas Manos (@Ambas_Manos) September 8, 2026
Al menos dijo que su mamá no asumirá como suplente, y quiso justificar que la inscribió a ella para impedir el espacio a otros grupos políticos.
El consuelo de la aún alcaldesa, por así decirlo, está en que los regidores también se van: “llegamos todos y nos vamos todos”, dijo.
Según ella, la querían destituir para quedarse con el poder, pero no será así.
Y, bueno, ningún grupo político gana y pierden los ciudadanos de Acatlán.
Antes del 13 de septiembre, habrá Concejo.
