José Antonio Gali Fayad rompió con ocho años de alejamiento de los reflectores públicos y ha regresado a la política partidista, al entrar “por la puerta grande” a Movimiento Ciudadano, en lo que parece ser un proyecto para que el exgobernador de Puebla tome “las riendas” de dicha fuerza política en el estado, como parte de un proyecto de hacer crecer a esta opción rumbo a la elección presidencial de 2030.
No quiere decir que Gali Fayad vaya a desplazar a Fedrha Suriano Corrales de la dirigencia estatal del partido Movimiento Ciudadano, pero de ahora en adelante el exmandatario poblano se convertirá en un factor de peso para decidir candidaturas, campañas electorales y alianza en este instituto político que se ha convertido en el de mayor crecimiento en los últimos dos años, después de Morena.
La manera en que Gali fue acogido en el llamado “Movimiento Naranja” fue muy significativo. No fue un acto menor.
Movimiento Ciudadano tiene una nueva sede nacional, en la gentrificada colonia Condesa de la Ciudad de México, misma que todavía no se inaugura de manera oficial. Sin embargo, ya fue estrenada –en la tarde de este miércoles– por José Antonio Gali Fayad, quien ahí en ese edificio que todavía huele a pintura fresca tuvo su primer acto oficial como integrante del “Movimiento Naranja”.
Dante Delgado Rannauro, el líder y fundador de Movimiento Ciudadano, fue quien se encargó directamente de recibir y presentar al político poblano ante la plana mayor del partido.
El edificio recientemente adquirido albergó una de las primeras sesiones de la Comisión Operativa Nacional, que es la dirección central de Movimiento Ciudadano, misma que fue presidida por Dante Delgado Rannauro, quien después de librar un cáncer de estómago, solo hace acto de presencia en el partido cuando hay un hecho relevante.
Dicen los enterados que no se habló en el acto protocolario de los proyectos concretos en los que seguramente se verá involucrado el exmandatario, como es la posibilidad de que busque convertirse en diputado federal el próximo año o senador en 2030.
Incluso se ha especulado que podría volver a buscar competir por la alcaldía de la capital –dentro de tres años– ya sea él o su hijo José Antonio Gali López, quien actualmente es legislador del PVEM.
Lo que sí quedó claro –entre los presentes– es que Gali no solo llega a hacer acto de presencia como un militante más, sino que está buscando una vía partidista para que él o su hijo regresen al poder público de Puebla.
La relación entre Dante Delgado y José Antonio Gali no es nueva. Nació a raíz de que ambos fueron una parte importante del morenovallismo, lo cual le permitió al segundo de ellos convertirse en gobernador de Puebla entre 2016 y 2018, luego de haber sido alcalde de la capital del estado entre 2013 y 2016.
Dante Delgado fue un aliado electoral del extinto exgobernador panista Rafael Moreno Valle Rosas, desde que este ganó el Poder Ejecutivo y hasta el año 2016, en que terminó su mandato.
En las dos ocasiones en que Gali se presentó en las urnas siempre tuvo el respaldo de Movimiento Ciudadano. En 2013, cuando compitió por la alcaldía de la capital, Movimiento Ciudadano fue uno de los partidos que lo postuló, junto con el PAN.
Mientras que en 2016, el llamado “Movimiento Naranja” no presentó a ningún aspirante para contender por la gubernatura del estado, pero sí le dio el apoyo político a Gali, de manera simbólica.
Al terminar Gali su periodo como gobernador, se alejó del PAN, partido al que nunca ingresó. Siempre fue candidato independiente dentro del albiazul.
Posteriormente tuvo una relación distante y ríspida con el gobernador morenista Luis Miguel Barbosa Huerta, pues se emprendieron varias investigaciones contra Gali y su círculo cercano, por presuntos actos de mal uso de recursos públicos. Nunca avanzó alguno de esos procesos.
En 2024, con la venia del entonces gobernador Sergio Salomón Céspedes Peregrina, el joven político José Antonio Gali López se presentó como candidato del PVEM a diputado federal.
Parecía que la familia Gali tomaba la vía del PVEM para entrar a la 4T. Se tenía la expectativa de que Gali López, el hijo del exgobernador, podía presentarse como candidato a alcalde de Puebla en la elección de 2027. Dicho proyecto no prosperó.
Ahora dan un viraje hacia Movimiento Ciudadano.
