El secretario de Transporte de Estados Unidos, Sean Duffy, anunció este lunes el cierre de emergencia de más de 110 escuelas de capacitación para conductores de vehículos comerciales, luego de que una revisión federal identificara que habían certificado a conductores que posteriormente no demostraron cumplir con los requisitos de dominio del inglés.
De acuerdo con la Administración Federal de Seguridad de Autotransportes (FMCSA), las escuelas retiradas del Training Provider Registry estuvieron relacionadas con más de 5 mil conductores que posteriormente fallaron pruebas de dominio del inglés durante inspecciones en carretera.
¿Por qué cerraron las escuelas?
La FMCSA explicó que comparó los registros de conductores sancionados por incumplir los requisitos de English Language Proficiency (ELP) con los datos de los proveedores que los capacitaron.
A partir de ese análisis, las autoridades identificaron a los centros que habían certificado de manera reiterada a conductores que no cumplían con los estándares federales.
Los 110 proveedores deberán suspender inmediatamente sus operaciones como centros de capacitación, incluyendo la impartición de cursos y prácticas de manejo.
Duffy defendió la medida como parte de una estrategia para reforzar la seguridad en las carreteras estadounidenses. El funcionario ha sostenido que los conductores de vehículos comerciales deben poder leer y hablar inglés y comprender las señales de tránsito para operar legalmente.
“No English, no trucking” (“Sin inglés, no hay transporte”), afirmó Duffy al presentar las nuevas medidas.
El requisito de inglés no es nuevo
Aunque la medida forma parte de la ofensiva impulsada por la administración de Donald Trump, el requisito de dominio del inglés para los conductores comerciales existe desde hace décadas.
El Departamento de Transporte ha reforzado su aplicación desde 2025 y estableció que los conductores que no puedan comunicarse suficientemente en inglés o comprender las señales de tránsito pueden ser retirados de circulación.
En agosto de este año, Duffy también anunció una iniciativa para convertir estas disposiciones en una regulación federal formal, con el objetivo de evitar que futuras administraciones reduzcan su aplicación.
También investigan a otras escuelas
El cierre de los 110 centros forma parte de una operación más amplia.
La FMCSA informó que en julio desplegó 175 investigadores en 40 estados, quienes realizaron cerca de 400 investigaciones a proveedores de capacitación. Las revisiones detectaron otros problemas, como instalaciones insuficientes, instructores sin las licencias correspondientes y falta de documentación sobre las evaluaciones de los alumnos.
La agencia también informó que 160 escuelas adicionales fueron suspendidas por incumplimientos relacionados con sus instalaciones, por lo que la ofensiva alcanza a cientos de centros de capacitación en todo Estados Unidos.
Una política que también toca a conductores extranjeros
Las nuevas medidas se enmarcan en una política más amplia de la administración Trump para endurecer la supervisión de los conductores comerciales extranjeros y de las licencias comerciales no domiciliadas.
El gobierno estadounidense sostiene que el cumplimiento de los requisitos de seguridad, documentación y dominio del inglés es indispensable para reducir riesgos en las carreteras.
La FMCSA asegura que su estrategia ya ha dejado fuera de circulación a más de 26 mil conductores por incumplir los requisitos de dominio del inglés.
La administración enfrenta, sin embargo, cuestionamientos sobre el alcance de estas medidas y sobre la relación entre el dominio del idioma, la situación migratoria de los conductores y la seguridad vial. El Departamento de Transporte insiste en que la exigencia del inglés es un requisito de seguridad independiente del estatus migratorio.
