Mientras Volkswagen de México y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz de Volkswagen de México (SITIAVW) avanzan hacia la consulta de su nuevo convenio laboral, la planta de Cuautlancingo enfrenta un proceso de reducción de personal que, de acuerdo con distintas versiones internas, podría alcanzar alrededor de mil 200 trabajadores.
Las primeras liquidaciones comenzaron este viernes 28 de agosto, según trabajadores de la armadora, en un contexto marcado por cambios en los esquemas de producción y la conclusión prevista del tercer turno de uno de los segmentos de la planta.
La cifra de mil 200 bajas surge de la suma de alrededor de 800 trabajadores que serían separados de la empresa y aproximadamente 400 retiros voluntarios con liquidación. Sin embargo, hasta el momento no existe una comunicación pública de Volkswagen de México o del SITIAVW que confirme oficialmente el número total de trabajadores que dejarán la planta.
El ajuste ocurre, además, justo cuando los trabajadores se preparan para votar una propuesta de revisión contractual que contempla un incremento de 4.3% directo al salario y de 5.74% en prestaciones, para alcanzar un aumento global de 10.04 por ciento.
La propuesta también plantea que la siguiente revisión salarial se lleve a cabo en febrero de 2028, es decir, 18 meses después de la actual, en lugar del periodo de 12 meses que tradicionalmente se ha manejado.
El dilema: mejores ingresos, pero una plantilla más pequeña
El escenario plantea una interrogante para los trabajadores: ¿el incremento salarial puede considerarse una mejora laboral si al mismo tiempo se reduce de manera significativa el número de plazas?
Para quienes permanezcan en la armadora, el aumento representaría una mejora en sus percepciones y prestaciones. Sin embargo, para los trabajadores que sean liquidados, el beneficio colectivo del nuevo convenio contrasta con la pérdida inmediata de una fuente de empleo.
La situación adquiere mayor relevancia porque parte de los trabajadores que estarían siendo dados de baja ingresaron a la planta en los últimos años, incluso para ocupar plazas derivadas de jubilaciones o fallecimientos de familiares, conforme a mecanismos contemplados en el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT).
De acuerdo con algunos trabajadores, existe inconformidad por la forma en que se estarían determinando las bajas, particularmente porque algunos empleados contratados recientemente continuarían laborando.
Estas versiones no han sido aclaradas públicamente por la dirigencia sindical. El secretario general del SITIAVW, Hugo Tlalpan Luna, únicamente habría señalado en grupos internos que trabaja en el tema.
Trabajadores cuestionan procedimiento de las bajas
El malestar también se relaciona con la obligación de informar al sindicato sobre procesos de terminación de contratos.
La cláusula 81 del CCT establece: “En materia de despidos, rescisiones o terminaciones de contrato, la empresa procederá en los términos de la Ley, dando previo aviso por escrito al sindicato”.
Por ello, algunos trabajadores sostienen que la representación sindical tuvo conocimiento previo de las bajas y cuestionan que no se les haya informado oportunamente.
Además, existe inconformidad entre empleados que aseguran que algunas personas recientemente contratadas permanecerían en sus puestos, mientras trabajadores con mayor antigüedad estarían recibiendo su liquidación. Estas versiones, hasta ahora, forman parte de los señalamientos internos de los trabajadores y no han sido acreditadas públicamente por la empresa o el sindicato.
Otro elemento que ha generado molestia es que algunos empleados que recientemente habían planteado problemas relacionados con el Fondo de Ahorro estarían entre quienes fueron separados de la empresa. Los trabajadores relacionan ambos acontecimientos, aunque tampoco existe información pública que confirme que haya una conexión entre ellos.
¿Despidos temporales o una reducción definitiva?
Para los trabajadores que salgan de Volkswagen Puebla, una de las principales preocupaciones será la posibilidad de regresar posteriormente a la armadora.
En ese sentido, se ha planteado la conveniencia de que quienes sean liquidados soliciten carta de recomendación y carta de reingreso, ante la expectativa de que durante 2027 puedan abrirse nuevas oportunidades laborales relacionadas con la producción del Golf.
Esto abre una posibilidad distinta: que parte del ajuste responda a una reconfiguración temporal de la plantilla, vinculada con los cambios en los programas de producción, y no necesariamente a una salida definitiva de todos los trabajadores.
No obstante, mientras esas posibles contrataciones no se concreten, para las personas que actualmente reciben su liquidación el impacto es inmediato: pierden su puesto de trabajo en una industria que durante décadas ha representado una de las principales fuentes de empleo formal para Puebla.
Volkswagen enfrenta un escenario internacional complicado
La reducción de personal en Puebla también se produce en medio de la reestructuración global de Volkswagen.
La compañía alemana enfrenta presiones derivadas de la competencia internacional, particularmente de fabricantes chinos, además de los efectos que tienen los aranceles estadounidenses sobre la industria automotriz.
Desde 2024, Volkswagen ha implementado medidas de reorganización en distintos mercados, con ajustes de costos, reducción de personal y modificaciones en sus operaciones.
En este contexto, la situación de la planta de Puebla refleja una problemática que va más allá de la negociación salarial: la empresa busca adecuar su estructura laboral y productiva a un escenario internacional más competitivo, mientras los trabajadores buscan preservar sus ingresos y sus fuentes de empleo.
Un aumento que tendrá que medirse más allá del porcentaje
El 10.04% de incremento global puede parecer, a primera vista, una cifra considerable. Sin embargo, su impacto real dependerá de factores como la inflación acumulada durante los 18 meses que transcurrirían hasta la siguiente revisión, el peso específico de las prestaciones y, sobre todo, cuántos trabajadores conservarán su empleo bajo el nuevo convenio.
El punto central de la discusión, por tanto, no es únicamente cuánto aumentará el salario de quienes permanezcan en Volkswagen Puebla, sino cuál será el costo laboral de ese acuerdo en términos de plazas y estabilidad.
Mientras las liquidaciones comienzan a ejecutarse y el SITIAVW prepara la consulta del Convenio de Revisión Contractual 2026-2028, los trabajadores enfrentan una negociación con dos caras: un posible incremento relevante en salarios y prestaciones para quienes permanezcan, pero una reducción considerable de la plantilla para quienes sean separados de la armadora.
La convocatoria para la consulta será dada a conocer este viernes, mientras que la entrega por escrito del convenio en las diferentes áreas de la planta comenzará el lunes 31 de agosto.
