El papa León XIV urgió este domingo a Rusia y Ucrania a detener la espiral de violencia y evitar ataques contra objetivos civiles, al término del rezo del Ángelus en la Plaza de San Pedro, en el Vaticano.
El pontífice expresó su preocupación por las noticias de personas inocentes asesinadas y heridas tanto en Ucrania como en Rusia, y pidió que las partes respeten las normas del derecho internacional humanitario.
“Detengan la espiral de violencia y den cabida a la diplomacia”, fue el llamado de León XIV, quien insistió en la necesidad de buscar una salida al conflicto mediante el diálogo.
Aumentan las víctimas civiles
El llamado del Papa ocurre mientras los ataques con drones y misiles mantienen una elevada presión sobre zonas urbanas y la población civil continúa pagando el costo de la guerra.
De acuerdo con la ONU, al menos 293 civiles murieron y mil 990 resultaron heridos en Ucrania durante junio de 2026, convirtiendo ese mes en el periodo con mayor número de víctimas civiles —entre muertos y heridos— desde abril de 2022. Además, en los primeros seis meses del año se documentaron mil 396 civiles muertos y 7 mil 978 heridos, un incremento de 37 por ciento respecto al mismo periodo de 2025.
La organización señaló que misiles y drones de largo alcance fueron responsables de 45 por ciento de las víctimas civiles registradas en junio, con numerosos ataques ocurridos en centros urbanos alejados de la línea del frente.
Nuevos ataques elevan la tensión
El mensaje de León XIV se produjo además en una jornada marcada por nuevos ataques.
En Odesa, autoridades ucranianas reportaron una ofensiva con drones y misiles que dejó al menos 12 personas heridas y daños en infraestructura portuaria. En Járkov, un ataque ruso contra un edificio de departamentos dejó tres muertos y 37 heridos, según autoridades locales.
Del otro lado de la frontera, Rusia informó que un ataque ucraniano con drones en Bélgorod dejó seis personas muertas, además de daños en edificios residenciales. Reuters señaló que las versiones sobre estos ataques proceden de autoridades de las partes involucradas y no pudieron ser verificadas de manera independiente en todos los casos.
Ambos gobiernos niegan tener como objetivo deliberado a la población civil, aunque las ofensivas han afectado cada vez con mayor frecuencia zonas habitadas e infraestructura utilizada por la población.
Una guerra que se prolonga
La invasión rusa a gran escala de Ucrania comenzó en febrero de 2022, aunque el conflicto entre ambos países tiene antecedentes que se remontan a 2014, cuando Rusia anexó Crimea y comenzó la guerra en el Donbás.
Más de cuatro años después del inicio de la invasión a gran escala, los combates continúan acompañados de ataques aéreos de gran intensidad. La ONU ha advertido que el aumento de las víctimas civiles refleja una escalada preocupante en el uso de armas de gran poder en zonas densamente pobladas.
En julio, Naciones Unidas también reiteró que los ataques contra civiles y la infraestructura civil constituyen una violación del derecho internacional humanitario y deben cesar de inmediato, al condenar una de las principales oleadas de misiles y drones contra Kyiv y otras ciudades ucranianas.
El nuevo llamado de León XIV se suma así a los esfuerzos internacionales para contener la escalada y colocar nuevamente la diplomacia, el respeto al derecho internacional y la protección de los civiles en el centro de cualquier salida al conflicto.
