El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, afirmó este martes que “los barcos están transitando” por el Estrecho de Ormuz, al tiempo que confirmó que Washington participa en negociaciones indirectas con Irán, mediadas por Omán, para avanzar hacia una solución que garantice la libre navegación por uno de los corredores marítimos más estratégicos del mundo.
Durante sus declaraciones, Rubio señaló que las conversaciones han registrado avances, aunque advirtió que todavía no existe un acuerdo definitivo. El funcionario subrayó que el objetivo de Estados Unidos es restablecer plenamente el tránsito comercial sin que ningún país pueda imponer restricciones o cobros por el paso de embarcaciones internacionales.
Las declaraciones del jefe de la diplomacia estadounidense se producen después de semanas de tensión en el estrecho de Ormuz, donde el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán alteró el tráfico marítimo y generó preocupación en los mercados energéticos internacionales, debido a que por esa ruta circula una parte significativa del petróleo que abastece al mundo.
Rubio destacó que la navegación ya comenzó a normalizarse, al afirmar que los barcos están cruzando nuevamente el estrecho, un indicador que, dijo, refleja el progreso alcanzado mediante la vía diplomática impulsada por Omán, país que históricamente ha fungido como mediador entre Washington y Teherán.
Sin embargo, las negociaciones aún enfrentan diferencias importantes. De acuerdo con información de agencias internacionales, una de las principales discrepancias gira en torno a la propuesta para reorganizar el tránsito marítimo y al rechazo de Estados Unidos a que Irán cobre tarifas o ejerza control sobre las rutas internacionales de navegación.
Por su parte, autoridades iraníes han sostenido que las conversaciones se desarrollan con Omán, aunque han ofrecido versiones distintas sobre el grado de participación estadounidense, lo que refleja que aún existen posiciones encontradas sobre el alcance de las negociaciones.
El posible entendimiento entre las partes también tuvo impacto en los mercados. Los precios internacionales del petróleo cayeron más de 5%, impulsados por las expectativas de una solución diplomática que reduzca el riesgo de interrupciones en el suministro mundial de crudo. Analistas advirtieron, no obstante, que la volatilidad continuará mientras no exista un acuerdo formal.
El Estrecho de Ormuz conecta el Golfo Pérsico con el Golfo de Omán y el mar Arábigo, por lo que es considerado uno de los puntos estratégicos más importantes para el comercio mundial de hidrocarburos. Cualquier restricción en esa vía tiene repercusiones inmediatas sobre los precios de la energía y la estabilidad económica global.
