El exgobernador de Puebla, Mario Marín Torres, obtuvo un amparo con el que busca modificar la medida cautelar que enfrenta por el proceso penal en su contra por el delito de tortura en agravio de la periodista Lydia Cacho Ribeiro; sin embargo, permanece recluido en el penal federal del Altiplano, ya que la resolución judicial aún no causa ejecutoria.
De acuerdo con la información disponible, el recurso fue concedido el viernes de hace ocho días, pero deberá quedar firme en un plazo aproximado de 10 días para que pueda surtir efectos. Durante ese periodo, la resolución aún puede ser impugnada por la parte afectada.
Si el amparo queda firme y no prospera algún recurso en su contra, Marín Torres podría obtener un cambio de medida cautelar para continuar el proceso en prisión domiciliaria, en su residencia ubicada en la colonia Xilotzingo, en la ciudad de Puebla.
La defensa del exmandatario argumentó que no representa un riesgo para la sociedad ni de fuga, además de que presenta problemas de salud asociados con padecimientos en la garganta y los pulmones, así como su edad, superior a los 70 años.
Mario Marín fue detenido el 3 de febrero de 2021 en Acapulco, Guerrero, por agentes de la entonces Fiscalía General de la República (FGR), en cumplimiento de una orden de aprehensión derivada de la investigación por la presunta tortura cometida contra Lydia Cacho. Ese mismo día fue trasladado al penal federal del Altiplano, en el Estado de México.
No sería la primera ocasión en que el exgobernador obtiene un beneficio de este tipo. En agosto de 2024 un juez le concedió la prisión domiciliaria; sin embargo, semanas después un tribunal federal revocó esa determinación tras un recurso promovido por la FGR y la asesoría jurídica de la periodista, por lo que fue reingresado al penal de máxima seguridad.
Lydia Cacho desmiente la liberación de Mario Marín
Luego de que trascendiera la concesión del amparo, Lydia Cacho desmintió que Mario Marín haya sido liberado. A través de su cuenta de Instagram, la periodista y defensora de derechos humanos aclaró que el exgobernador permanece privado de la libertad en el Cefereso No. 1 Altiplano y que el proceso penal en su contra continúa vigente.
La aclaración surgió después de que diversas versiones generaran confusión sobre el alcance del amparo. Hasta el momento, ninguna autoridad ha informado sobre una eventual liberación del exmandatario.
El proceso por tortura sigue abierto
Mario Marín permanece vinculado a proceso por el caso de Lydia Cacho, quien en 2005 publicó el libro Los demonios del Edén, una investigación periodística sobre una red de explotación sexual infantil que involucraba a empresarios y actores políticos.
Tras la publicación de la obra, el empresario Kamel Nacif presentó una denuncia por difamación y calumnia. Aunque el procedimiento se inició en Puebla, Lydia Cacho fue detenida en Cancún, Quintana Roo, por policías poblanos y trasladada por carretera durante más de 20 horas hasta Puebla, recorrido en el que denunció haber sido víctima de amenazas, intimidaciones y tortura psicológica.
Posteriormente se difundieron grabaciones telefónicas atribuidas a Mario Marín y Kamel Nacif, en las que ambos conversaban sobre la detención de la periodista, hecho por el que el entonces gobernador fue identificado públicamente como “el góber precioso”.
Durante años, organizaciones nacionales e internacionales de derechos humanos sostuvieron que la detención de Lydia Cacho constituyó una represalia por su labor periodística y un acto de censura. A partir de esas investigaciones, la FGR obtuvo la orden de aprehensión contra Mario Marín por su presunta responsabilidad en el delito de tortura.
En una entrevista reciente concedida al diario español El País, Lydia Cacho manifestó su deseo de regresar a vivir a México, aunque señaló que ello dependerá de que exista una sentencia contra Mario Marín y Kamel Nacif, ambos involucrados en el proceso judicial.
Hasta el momento, no existe una resolución definitiva que ordene la salida de Mario Marín del penal del Altiplano, por lo que el exgobernador continúa privado de la libertad mientras se define el futuro del amparo concedido.
