El número de víctimas por los terremotos en Venezuela del 24 de junio de 2026 aumentó a mil 719 personas fallecidas y 5 mil 34 heridas, de acuerdo con el más reciente balance oficial presentado por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, durante una actualización difundida en medios estatales.
Las autoridades también informaron que el país registra alrededor de 15 mil 866 personas damnificadas y al menos 855 edificios afectados, de los cuales 189 colapsaron completamente tras los dos sismos de magnitud 7.2 y 7.5 que sacudieron la zona norte del país.
Réplicas y daños tras los terremotos en Venezuela
Desde el evento principal, se han contabilizado 609 réplicas sísmicas, incluyendo un nuevo movimiento telúrico registrado el lunes 29 de junio, con magnitud entre 4.2 y 4.6 según distintas agencias geológicas. Aunque este nuevo sismo generó alarma entre la población, las autoridades señalaron que no se reportaron daños adicionales.
El epicentro de la actividad sísmica se ha concentrado en la región de La Guaira, una de las zonas más afectadas por el desastre, donde se han registrado derrumbes de edificios, daños estructurales severos y afectaciones a la infraestructura urbana.
Respuesta de autoridades y labores de emergencia
El gobierno venezolano informó que se han habilitado 15 refugios principales y otros espacios temporales en escuelas y centros comunitarios para atender a las personas desplazadas. En la capital, Caracas, también se han instalado campamentos provisionales para brindar apoyo a los damnificados.
Asimismo, las autoridades destacaron avances en la restitución de servicios, como el sistema eléctrico, que ya habría sido restablecido en gran parte de las zonas afectadas.
Las labores de rescate continúan con apoyo de equipos nacionales e internacionales, mientras se mantiene la búsqueda de sobrevivientes entre los escombros.
Impacto nacional tras los sismos
Los terremotos han sido catalogados como uno de los eventos sísmicos más graves en la historia reciente de Venezuela, con afectaciones en al menos seis estados del norte del país. Las autoridades mantienen el monitoreo constante ante posibles nuevas réplicas y continúan evaluando daños en infraestructura pública y viviendas.
