Las familias afectadas por las inundaciones registradas el pasado 18 de junio en Ciudad Serdán recibirán apoyos económicos para reponer sus bienes dañados, además de que se ejecutarán obras de desazolve, reforzamiento de infraestructura hidráulica y reubicación de habitantes en zonas de riesgo, anunció el gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, durante un recorrido por las áreas impactadas por las lluvias torrenciales.
Durante la visita a la barranca Santa Anna y otros puntos críticos del municipio, el mandatario estatal informó que la tarde del lunes 22 de junio comenzará la entrega de apoyos a los damnificados, una vez concluido el censo de afectaciones.
“Si se les echó a perder un refrigerador, les vamos a dar un refrigerador nuevo. Si se les echó a perder su cama, les vamos a dar una cama. Se les va a reponer todo lo que se afectó”, aseguró.
De acuerdo con el coordinador general de Protección Civil estatal, Bernabé López Santos, las precipitaciones provocaron afectaciones en 84 viviendas, de las cuales tres registraron pérdida total al encontrarse a la orilla de una barranca donde el agua y el lodo arrasaron con las construcciones.
El funcionario detalló que 14 hogares reportaron daños en refrigeradores, nueve en estufas, 40 en colchones y camas, y 18 en ropa y calzado. Además, 10 familias perdieron documentación personal y también se registró la muerte o pérdida de ganado menor, entre ellos 10 borregos, 15 pollos, tres conejos y un cerdo.
Las autoridades atribuyeron el desbordamiento a un problema de azolve y reducción del cauce en las barrancas que convergen cerca del campus de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), situación agravada por el crecimiento urbano.
“Los problemas de escurrimiento comenzaron desde la montaña, pasando por el punto crítico en las inmediaciones de la BUAP y extendiéndose por mil 600 metros abajo; la situación se agravó porque el crecimiento de la mancha urbana ha reducido progresivamente el cauce del canal”, explicó López Santos.
Como parte de la respuesta inmediata, el Gobierno del estado desplegó maquinaria especializada para retirar lodo, limpiar vialidades y realizar trabajos de desazolve. También se construyó un dique temporal con costales y tierra para encauzar futuras corrientes de agua, además de brindar atención médica, vacunación preventiva, despensas, cobijas, colchonetas y kits de limpieza.
Armenta Mier anunció que las tres familias que perdieron por completo sus viviendas serán incorporadas a programas de vivienda para su reubicación en zonas seguras, una medida que, además de proteger a los habitantes, permitirá eliminar el “cuello de botella” que actualmente limita el flujo del agua en la barranca.
Asimismo, instruyó la elaboración de un estudio técnico integral para reforzar muros de contención, ampliar labores de desazolve y proteger la infraestructura hidráulica y vial de la región. También adelantó que se evaluarán los daños en parcelas para otorgar apoyos destinados a la recuperación de cultivos y la resiembra.
Entre las acciones preventivas a mediano plazo, el gobernador propuso la construcción de represas en cañadas ubicadas aguas abajo de la zona urbana, en coordinación con ejidatarios, con el objetivo de aprovechar el agua para riego agrícola y disminuir el riesgo de futuras inundaciones.
Durante el recorrido, habitantes afectados reconocieron la rapidez de la respuesta gubernamental. Guadalupe Munguía, una de las damnificadas, destacó que las familias han recibido alimentos, insumos para limpieza y apoyo para retirar los escombros arrastrados por la corriente.
El gobernador se comprometió a regresar en los próximos días para supervisar personalmente el avance de las obras y verificar la entrega de apoyos a las familias afectadas.


