La Secretaría de Salud de Puebla inició una investigación administrativa contra personal adscrito al Sistema de Urgencias Médicas Avanzadas (SUMA) y trabajadores del Hospital Integral de San Martín Texmelucan, luego de que circularan imágenes en las que presuntamente aparecen ingiriendo bebidas alcohólicas dentro de las instalaciones del nosocomio.
El caso salió a la luz a través de imágenes difundidas en redes sociales, donde se observa a varias personas reunidas junto a una ambulancia de SUMA estacionada en el hospital. En las fotografías, algunos de los involucrados sostienen recipientes que presuntamente contenían bebidas alcohólicas.
Ante la polémica generada, la Secretaría de Salud confirmó que la Dirección del Centro Estatal de Emergencias en Salud inició una revisión interna para esclarecer lo ocurrido y determinar si existieron violaciones a los protocolos y códigos de conducta institucionales.
Mientras avanzan las investigaciones, la dependencia estatal informó que el personal señalado fue sustituido temporalmente, con el objetivo de garantizar la continuidad de la atención médica y de los servicios prehospitalarios en la región.
“La institución ha implementado medidas administrativas y de supervisión, a fin de salvaguardar la calidad y seguridad de la atención que se brinda a la población”, señaló la Secretaría de Salud en el posicionamiento difundido tras hacerse pública la denuncia.
Denuncia ciudadana detonó la revisión
Las imágenes comenzaron a circular en plataformas digitales y rápidamente provocaron indignación entre usuarios, quienes cuestionaron el comportamiento de trabajadores encargados de brindar atención médica y de emergencias.
De acuerdo con versiones retomadas por distintos medios locales, entre las personas presuntamente involucradas habría personal médico, trabajadores del área de urgencias y paramédicos adscritos a SUMA. Sin embargo, hasta el momento las autoridades no han revelado el número exacto de empleados bajo investigación ni sus identidades.
La Secretaría de Salud enfatizó que será el resultado de las indagatorias el que determine la posible aplicación de sanciones administrativas o de otra índole, conforme a la normatividad vigente.
Cero tolerancia a conductas inapropiadas
Aunque la dependencia evitó adelantar conclusiones sobre la responsabilidad de los trabajadores señalados, reiteró que existe una política institucional orientada a garantizar una atención médica profesional y apegada a principios éticos.
El presunto consumo de alcohol dentro de un centro hospitalario podría constituir una falta grave, especialmente cuando involucra a personal que participa en la atención de pacientes o en servicios de respuesta a emergencias.
Especialistas en derecho laboral del sector salud han señalado que este tipo de conductas, de acreditarse, pueden derivar en procedimientos disciplinarios que van desde amonestaciones hasta la rescisión de la relación laboral, dependiendo de la gravedad del caso y de lo establecido en los reglamentos internos.
Un sistema bajo presión
La controversia ocurre en un contexto complejo para los servicios públicos de salud en Puebla. En los últimos años, trabajadores del sector han denunciado carencias de insumos, sobrecarga laboral y déficit de personal en distintas unidades médicas de la entidad.
Sin embargo, organizaciones civiles y usuarios han insistido en que dichas dificultades no deben traducirse en acciones que comprometan la calidad de la atención o la confianza ciudadana en las instituciones sanitarias.
Por ahora, la investigación sigue en curso y serán las autoridades estatales las encargadas de determinar si el personal involucrado incurrió en alguna irregularidad y cuáles serán las consecuencias derivadas de este caso.

