El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció hoy nuevos ataques contra objetivos en Irán y advirtió que Washington asumirá el “control total” del crudo iraní, en una estrategia similar a la aplicada recientemente en Venezuela tras la operación militar que derrocó al régimen de Nicolás Maduro.
En una publicación en Truth Social y declaraciones posteriores, Trump afirmó que las fuerzas estadounidenses golpearán Irán “muy duro esta noche”, luego de asegurar que gran parte de las defensas iraníes —incluida su Armada, Fuerza Aérea, radares y capacidades antiaéreas— han sido “eliminadas”.
“En algún momento en un futuro no muy lejano tomaremos la Isla de Kharg y otros puntos de infraestructura petrolera. Asumiremos el control total de sus mercados de petróleo y gas, como hicimos en Venezuela”, escribió el mandatario.
La Isla de Kharg es el principal terminal de exportación de crudo de Irán y un objetivo estratégico clave en el Golfo Pérsico.
Paralelismo con Venezuela
Trump ha repetido en varias ocasiones el modelo venezolano como referencia. Tras la intervención militar estadounidense en enero de 2026 y la captura de Maduro, Washington facilitó el acceso de empresas petroleras estadounidenses a las vastas reservas del país sudamericano y recibió decenas de millones de barriles de crudo.
“Venezuela está funcionando muy bien ahora. Su petróleo está fluyendo hacia donde debe”, comentó Trump en semanas recientes.
El presidente ha vinculado abiertamente las acciones militares con el interés por asegurar suministros energéticos y reducir la influencia de China, Rusia e Irán en esos mercados.
Reacciones y contexto
Los anuncios de Trump han provocado una fuerte volatilidad en los mercados petroleros internacionales. El precio del crudo Brent y el WTI registraron fluctuaciones importantes ante el temor a una mayor disrupción en el Estrecho de Ormuz, por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial.
Irán, por su parte, ha denunciado los ataques como “agresión imperialista” y ha prometido respuestas. Fuentes iraníes reportaron daños en instalaciones militares, aunque Teherán asegura que mantiene capacidad de respuesta. En Washington, la Casa Blanca justificó las operaciones como necesarias para degradar el programa nuclear iraní, sus capacidades de misiles y su apoyo a grupos proxies en la región. Sin embargo, analistas señalan que el control de recursos energéticos es un factor cada vez más explícito en la estrategia de la administración Trump.
Hasta el momento, no se han reportado detalles específicos sobre la magnitud de los ataques anunciados para esta noche. El Pentágono indicó que continuará con “operaciones precisas” contra objetivos de alto valor.
Esta escalada se produce en medio de un conflicto que ya lleva varios meses y que ha generado tensiones diplomáticas con aliados de Estados Unidos en el Golfo y preocupación en mercados globales por el impacto en los precios de la energía.
