En un golpe significativo contra el narcotráfico, las autoridades de Guatemala desmantelaron un sofisticado complejo de tres inmuebles interconectados que funcionaba como el mayor laboratorio de cocaína descubierto en el país en los últimos 15 años. El operativo se llevó a cabo en la comunidad Zanjón San Lorenzo, municipio de Ayutla, departamento de San Marcos, zona fronteriza con México.
El hallazgo ocurrió en el marco de la “Operación Cinturón de Fuego”, un megaoperativo del Ejército de Guatemala y la Policía Nacional Civil (PNC) para blindar las fronteras y combatir al crimen organizado. Según el ministro de la Defensa Nacional, Henry Sáenz, se trata de un laboratorio clandestino altamente sofisticado dedicado a la producción de cocaína.
De forma preliminar, las fuerzas de seguridad informan sobre la aprehensión de siete personas, así como del decomiso de paquetes con posible droga y armas automáticas, entre otros ilícitos. La diligencia continúa en desarrollo. pic.twitter.com/SRbtf7SJf3
— MinGob (@mingobguate) May 27, 2026
Durante la acción se incautaron armas, incluyendo fusiles de asalto y pistolas, así como municiones y posible droga. Hasta el momento se reporta la captura de al menos siete u ocho personas, quienes fueron puestas a disposición de las autoridades judiciales.
Continúa el trabajo estratégico para combatir a cárteles del narcotráfico en Guatemala. Elementos de la @PNCdeGuatemala y soldados del @Ejercito_GT reportan la localización de un laboratorio clandestino durante un operativo interinstitucional en Ayutla, #SanMarcos. pic.twitter.com/owIjwOuhWx
— MinGob (@mingobguate) May 27, 2026
Un complejo estratégico
Las autoridades describieron el lugar como un complejo de tres estructuras conectadas, lo que indica un alto nivel de organización y capacidad de producción. Este tipo de laboratorios suele estar ligado a cárteles mexicanos que utilizan Guatemala como corredor para procesar y enviar droga hacia Estados Unidos.
El último laboratorio de esta magnitud en Guatemala se había registrado en 2019 en El Estor, Izabal. Este nuevo golpe ocurre días después de que el gobierno guatemalteco acordara operaciones conjuntas con Estados Unidos contra el narcotráfico, lo que refuerza la estrategia regional de presión sobre las rutas de la droga.
Repercusiones
Expertos consideran que este desmantelamiento impacta directamente las estructuras criminales que operan en la frontera, especialmente grupos locales con vínculos a cárteles mexicanos. Sin embargo, advierten que el crimen organizado suele reubicar rápidamente sus operaciones ante este tipo de golpes.
El gobierno guatemalteco ha destacado que estos operativos forman parte de una política de “cero tolerancia” al narcotráfico y de fortalecimiento de la seguridad fronteriza.
