El gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, solicitó licencia temporal al cargo mientras avanzan investigaciones de la Fiscalía General de la República derivadas de señalamientos formulados por autoridades de Estados Unidos.
La separación del cargo fue presentada el 1 de mayo ante el Congreso local, bajo el argumento de no interferir en el proceso. El mandatario rechazó las acusaciones, que lo vinculan con presuntos nexos con el crimen organizado y financiamiento ilícito, y sostuvo que son “falsas y dolosas”. Afirmó que enfrentará el procedimiento conforme a derecho y con “la conciencia tranquila”.
De manera paralela, el alcalde de Culiacán, Juan de Dios Gámez Mendívil, también solicitó licencia temporal el mismo día, la cual fue aprobada por el Cabildo. En su lugar rindió protesta como alcaldesa interina Ana Miriam Ramos Villarreal.
El caso se origina en una acusación presentada por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, en Nueva York, que involucra a funcionarios mexicanos en presuntas redes de protección al narcotráfico de fentanilo. La Fiscalía General de la República confirmó que abrió una investigación, aunque señaló que, por ahora, la solicitud de detención provisional carece de elementos suficientes.
En el plano institucional, la definición sobre quién asumirá el gobierno estatal depende de la duración de la licencia. De acuerdo con la Constitución de Sinaloa, si la ausencia no rebasa los 30 días, la encargada del despacho sería la secretaria general de Gobierno, Yeraldine Bonilla Valverde. En caso de extenderse, el Congreso deberá designar a un gobernador interino.
El Poder Legislativo estatal sesionó de manera extraordinaria para abordar el tema, sin que hasta el momento se haya formalizado un nombramiento. En el entorno político local han comenzado a circular perfiles para una eventual sustitución, aunque sin confirmación oficial.
En redes sociales circula la versión de que Julio Berdegué, titular de SADER y quien habría renunciado al cargo ayer mismo, asumirá la gubernatura.
