El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta reiteró este martes su respeto hacia los colectivos que se oponen al proyecto del Cablebús, al tiempo que se presentó como un mandatario dispuesto al diálogo y al debate.
Armenta sostuvo que “respeto a los colectivos, sus opiniones, a los que no están de acuerdo y a todos”, y señaló que su administración mantiene “respeto total a la libertad de expresión” y que “el respeto a las expresiones es lo más importante”. Indicó que está “abierto al debate” y “dispuesto al diálogo y al acuerdo” con quienes han criticado el proyecto, incluso en el marco de la formación del Frente Cívico contra el Cablebús, que convoca a una marcha el 26 de abril. Aunque dejó claro que esta disposición no implica cambiar la decisión de avanzar con el Cablebús.
Durante la mañanera, el gobernador también defendió el proyecto del Cablebús y lo presentó como la alternativa de movilidad central de su gobierno. El gobernador afirmó que la tesis de “ecocidio” se ha desmoronado, que no habrá tala de árboles y que el Cablebús es un sistema “integral, más rápido, más barato y ambientalmente protector del ecosistema”.
Destacó además que el proyecto no requiere perforaciones profundas ni modificaciones masivas a las calles, lo que lo convierte en una opción menos invasiva que un sistema subterráneo. Esto en relación a la posibilidad de construir un “metro” en la ciudad. Armenta dejó claro que, en este momento, su prioridad es el Cablebús y no la construcción de un sistema subterráneo de ese tipo; subrayando que ese tipo de obra implicaría décadas de construcción, perforaciones complejas y graves afectaciones a las vialidades y a la infraestructura urbana, mientras que el Cablebús representa una solución de más rápida ejecución y menor impacto diario en la ciudad.
