Roberto N., conocido como “El Bukanas” (o “El Bukana”), fue detenido el sábado pasado en el poblado de Tres Cabezas (localidad también identificada como El Paredón), en el municipio de Chignahuapan, Puebla, en un operativo conjunto de la Secretaría de Marina (Semar), la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) estatal y autoridades municipales.
Considerado uno de los principales líderes huachicoleros de México, con operaciones en el corredor Puebla-Veracruz y presencia en Hidalgo y Tlaxcala, “El Bukanas” era objetivo prioritario de las autoridades federales y estatales de Puebla y Veracruz. Llevaba más de diez años prófugo y se le atribuía el control de una célula criminal conocida como Sangre Nueva Zeta, dedicada principalmente al robo de hidrocarburos (huachicol), asaltos a transporte de carga y trenes, extorsión, secuestros, narcomenudeo y homicidios.
Orígenes y paso del uniforme a la delincuencia
Nacido en Acultzingo, Veracruz, y de 46 años de edad, Roberto N. inició su carrera en la seguridad pública como policía municipal en su municipio natal y ascendió a comandante de la Policía Municipal de Maltrata, en la zona montañosa limítrofe con Puebla. Según reportes de inteligencia, utilizó su cargo para facilitar el robo de combustible antes de ser reclutado por el cártel de Los Zetas.
Su nombre saltó a la luz pública en 2014, cuando un operativo militar desmanteló un “narcorrancho” en la congregación Sierra de Agua, Cumbres de Acultzingo, donde presuntamente operaba un centro de adiestramiento de sicarios para Los Zetas. En ese momento ya era señalado como entrenador de “estacas” y generador de violencia en la región. Tras la desarticulación parcial de Los Zetas, formó su propia estructura y se independizó, expandiendo sus operaciones hacia el huachicol en el llamado Triángulo Rojo (municipios como Tepeaca, Quecholac, Acatzingo, Palmar de Bravo y Tecamachalco, en Puebla).
Liderazgo criminal y delitos imputados
Autoridades lo vinculan con:
- Robo de hidrocarburos a ductos de Pemex y transporte de carga en un corredor de más de 300 kilómetros entre Veracruz y Acultzingo.
- Asaltos a trenes y robos a transporte de carga.
- Homicidios de alto perfil, entre ellos el asesinato de tres agentes de la Fiscalía Especializada en Delitos de Alto Impacto (FISDAI) de Puebla en 2017: Óscar Tecuapacho, Luis Falcón y Manuel Santos.
- Extorsión, secuestros y narcomenudeo.
En los últimos años, su grupo habría mantenido alianzas fluctuantes: primero con Los Zetas y, posteriormente, posibles vínculos con el Cartel Jalisco Nueva Generación (CJNG) para ampliar el control de rutas de combustible y narcóticos. Su actividad convirtió al Triángulo Rojo en una de las zonas más violentas del centro del país, con disputas territoriales que afectaban a transportistas y comunidades.
Persecución y evasiones
“El Bukanas” acumuló varias recompensas sobre su persona a lo largo de los años. La Fiscalía de Veracruz llegó a ofrecer hasta 5 millones de pesos por información que llevara a su captura; la cifra se redujo posteriormente a un millón y, en 2025, a 350 mil pesos.
Apenas el pasado 15 de febrero del presente año, escapó de un fuerte operativo en Chignahuapan: las autoridades catearon un inmueble donde se presume se ocultaba y aseguraron 12 armas largas, dos lanzagranadas, granadas, cargadores, un chaleco balístico, 1.5 kg de cristal y un vehículo. A pesar del cerco, logró huir gracias a su red de “halcones”.
La captura del sábado en Chignahuapan
Tras meses de inteligencia y seguimiento, el pasado sábado las fuerzas federales y estatales lo ubicaron en una casa de seguridad en Tres Cabezas, Chignahuapan. Junto a él fueron detenidas seis personas: Gerardo N., Saúl N. (alias “El Fósil”), Efrén N. (alias “El Marañón”), Juan Antonio N. (alias “Charol”), Favián N. y Juan Carlos N.
Se aseguró un importante arsenal: fusiles de asalto AK-47, AR-15 y Galil, una escopeta, pistolas calibre 9 mm, cartuchos útiles y una camioneta con placas de Tamaulipas. El detenido fue trasladado bajo fuerte dispositivo de seguridad a instalaciones ministeriales en Puebla para su puesta a disposición.
La detención de “El Bukanas” representa uno de los golpes más significativos contra el huachicol en la región del Triángulo Rojo en la última década y busca reducir la violencia generada por el control de ductos y rutas de trasiego en Puebla, Veracruz e Hidalgo. Su célula queda debilitada, aunque las autoridades mantienen alerta ante posibles reacciones de grupos residuales.
