Nueve años han pasado desde que el Gobierno federal, entonces a cargo del priista Enrique Peña Nieto, compró el edificio CIMA en Puebla. En ese entonces el plan era reconstruir el hospital San Alejandro, pero luego de la transacción se dieron cuenta del problema legal del inmueble y de que su estructura era inservible, el proyecto del hospital se vino abajo y la inversión quedó detenida por casi una década.
Ayer, 30 de marzo del 2026, el gobierno de Claudia Sheinbaum anunció que por fin este predio, que tiene una ubicación privilegiada, será de utilidad.
Construirán un Centro de Simulación pensado para que los estudiantes de las carreras de Enfermería y Medicina puedan hacer sus prácticas en un nuevo entorno de aprendizaje.
El edificio #CIMA será demolido tras años siendo un elefante blanco, informó la delegada del IMSS en #Puebla, Magdalena Tinajero.
En su lugar, se construirá un Centro de Simulación para que los estudiantes de Enfermería y Medicina hagan prácticas. @azo_diego… pic.twitter.com/cB8resObOY
— Ambas Manos (@Ambas_Manos) March 30, 2026
Hay que decir que tendrán que demolerlo, pues con tantos años su estructura quedó inservible. Este predio era propiedad privada, un grupo de más de 100 inversionistas había intentado construir ahí un hospital privado de primer nivel. Sin embargo, una mala planeación financiera atoró el proyecto y dejó a muchos defraudados.
Hoy por fin parece que lo han volteado a ver tras años de abandono.
Es importante mencionar que el predio en el que se ubica CIMA tiene una extensión de 62 mil metros cuadrados. Su ubicación lo coloca muy cerca del Hospital de la Niñez Poblana (HNP), en una zona de alta plusvalía con avanzados servicios e infraestructura.
Además, pese a la interrupción en su construcción tenía 14 mil metros cuadrados ya edificados a los que, aparentemente, solamente les faltaba pintura y otras obras menores.
La compra fue autorizada y anunciada por el entonces director general en el sexenio de Enrique Peña Nieto, Mikel Arriola. Explicó que allí se instalaría un nuevo hospital con capacidad para 400 camas, lo cual permitiría solventar la falta que dejó el cierre de San Alejandro.
Sin embargo, una vez que llegó Andrés Manuel López Obrador su administración cayó en la cuenta de que la compra fue un acto de corrupción y que el inmueble no cumplía con las condiciones para ser un hospital público de tal magnitud.
San Alejandro, que hoy lleva el nombre de “Carmen Serdán”, fue inaugurado apenas este año en su ubicación inicial.
Sobre el nuevo proyecto en CIMA no hay mucha información aún sobre montos y fechas de ejecución, pero esperemos que se haga realidad.
Por fin.

