Un jurado en California declaró culpables a Meta Platforms (dueña de Instagram y Facebook) y a YouTube (propiedad de Google) por diseñar plataformas adictivas que causaron daños graves a la salud mental de una joven, en lo que se considera un fallo histórico contra las grandes tecnológicas.
El veredicto, emitido tras más de 40 horas de deliberación en el Tribunal Superior de Los Ángeles, determina que ambas compañías fueron negligentes en el diseño y operación de sus aplicaciones, al implementar funciones como el scroll infinito y recomendaciones algorítmicas que enganchan deliberadamente a los usuarios, especialmente menores. El jurado consideró que estas características contribuyeron de manera sustancial a la depresión, ansiedad y otros problemas mentales de la demandante.
La demandante, identificada como Kaley G.M. (o K.G.M.), una mujer de 20 años, testificó que comenzó a usar YouTube a los 6 años e Instagram a los 11, desarrollando una adicción incontrolable que afectó su salud mental. Sus abogados argumentaron que las empresas sabían de los riesgos y priorizaron las ganancias sobre la seguridad infantil, comparando las plataformas con “máquinas diseñadas para adictar cerebros de niños”.
El jurado ordenó a las compañías pagar 3 millones de dólares en daños compensatorios: Meta asumirá el 70% (2.1 millones) y YouTube el 30% restante. Se espera que en una segunda fase se determinen posibles daños punitivos adicionales. Este caso es el primero de su tipo que llega a un veredicto de jurado y sirve como “prueba” para más de mil 500 demandas similares presentadas por familias, fiscales estatales y distritos escolares en todo Estados Unidos.
Durante el juicio, que inició en febrero, declararon testigos clave como el CEO de Meta, Mark Zuckerberg, así como ejecutivos de Google y expertos en adicción. Las compañías negaron que sus plataformas sean “adictivas” y defendieron sus medidas de seguridad para menores, pero el jurado rechazó esos argumentos.
Familias afectadas celebraron el fallo fuera del tribunal.
“Hoy se ha dicho basta a las empresas que anteponen beneficios a la seguridad de los niños”, comentaron abogados de las víctimas. Meta y Google anunciaron que apelarán la decisión.
