Tras el incremento del nivel del río Atoyac, que ha alcanzado de tres a cuatro metros de altura, las autoridades municipales intensificaron el monitoreo en zonas bajas del afluente y toman medidas pertinentes ante un posible desbordamiento, por lo cual se prevé la evacuación de 250 personas.
Alrededor de las 19:00 horas del martes el río Atoyac incrementó poco a poco su nivel, lo que movilizó a personal de Protección Civil Municipal, Bomberos, Seguridad Pública y paramédicos de la ambulancia del 066, quienes empezaron a monitorear desde la calle el río San Juan hasta la colonia Exhacienda de San Damián con límites de la población de San Lucas Atoyatenco.
Fue a las 20:30 horas cuando arribó el alcalde Teodoro Ixtlapale Caporal a la calle Rivera del Río San Juan, considerada la parte más baja de la ciudad, donde junto con el director de Protección Civil Municipal, Gerardo Rodríguez Hernández, realizaron una valoración del estado del río.
En entrevista, Teodoro Ixtlapale informó que desde las 19:00 horas se encuentran trabajando todos los cuerpos de socorro para monitorear toda la zona e incluso se mantiene constante comunicación con autoridades de los municipios de San Matías Tlalancaleca y Santa Rita Tlahuapan, para responder inmediatamente en caso de una arreada fuerte del río Atoyac.
“Las partes en las que se puede generar inundaciones por el desbordamiento del río es la calle de La Rivera del Río San Juan, las colonias Arenal, Solidaridad, la zona del vivero, parte de la calle Domingo Arenas, zona del mercado de El Hoyo, colonia Exhacienda San Damián y la presa de San Lucas Atoyatenco, donde ya fueron notificados los habitantes para que estén al pendiente en caso de una contingencia”, recalcó.
Finalmente, Ixtlapale Caporal subrayó que podrían evacuarse alrededor de 250 personas, y para ello, ya se prepararon los albergues del Gimnasio San Damián y la unidad deportiva Ángeles Blancos, donde hay colchonetas, agua embotellada y alimentos, por lo que seguirán monitoreando el nivel del Atoyac durante la noche y madrugada para evitar alguna desgracia.
