A Huauchinango, al arranque de la pensión Mujeres Bienestar (5 de enero de 2025). A Chinantla, a la entrega de apoyos sociales (19 de enero de 2025). A Puebla capital, a la ceremonia y desfile por el 163 aniversario de la Batalla de Puebla (5 de mayo de 2025). A Puebla capital, a la inauguración de las torres de Oncología y Cardiología del Hospital de la Niñez Poblana (8 de junio de 2025). A Puebla capital, a la presentación de su Primer Informe de Gobierno y anuncio de proyectos de vivienda, movilidad y saneamiento del río Atoyac (12 de septiembre de 2025). A Huauchinango, para coordinar la atención a familias afectadas por lluvias e inundaciones en la Sierra Norte (12 de octubre de 2025). A Pantepec, a supervisar los apoyos y la reconstrucción tras emergencias climáticas (19 de octubre de 2025). A Xicotepec/La Ceiba, para dar seguimiento a las labores de apoyo a damnificados por lluvias e iniciar los trabajos de reconstrucción de viviendas, escuelas, carreteras y hospitales afectados (23 de octubre de 2025). A Puebla capital, para encabezar la reinauguración del Hospital General Regional No. 36 –antes “San Alejandro”, hoy “Carmen Serdán” del IMSS– cerrado desde el sismo de 2017 (10 de diciembre de 2025). A Puebla capital, para encabezar un evento con mujeres y la “Mañanera del Pueblo” (22 de enero de 2026). A Oriental, para encabezar la ceremonia conmemorativa del 113 aniversario del Día del Ejército Mexicano en el Complejo Militar “La Célula” (19 de febrero de 2026). A San José Chiapa, para entregar viviendas del programa “Vivienda para el Bienestar” (11 de abril de 2026). A Puebla capital, para presidir la ceremonia y el desfile por el 164 aniversario de la Batalla de Puebla (5 de mayo de 2026)…
Algún tipo de aprecio debe tener la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo a Puebla, pues a todas esas visitas oficiales, 13 en total, se sumará la que realizará en los próximos días para inaugurar la autopista libre Morelos-Marquelia, que conectará a Puebla con Guerrero, Oaxaca y Morelos.
Sí, han sido constantes las giras de la mandataria a tierra poblana desde que Alejandro Armenta Mier es gobernador de la entidad –tomó él posesión del cargo en diciembre de 2025.
A diferencia de otros estados del país, su presencia en Puebla es ya recurrente. Aun así, mucho se habla de una relación fría, distante, en la que la que la presidenta no acaba de verlo “como suyo” –políticamente hablando.
Incluso, en su más reciente visita, para encabezar los festejos por la Batalla del 5 de mayo, se viralizó un video en el que mañosamente se intentó vender la narrativa de que no quiso saludarlo –cuando sí lo había saludado minutos antes, al descender de su camioneta para dirigirse al presídium donde se efectuaría la ceremonia protocolaria.
Los datos duros, sin embargo, hablan de otra cosa: 14 visitas.
Visitas que hablan de una relación más que cordial y de coordinación entre ella y él, y entre ambos niveles de gobierno.
Alejandro Armenta, por ejemplo, fue de los pocos gobernadores –quizá el único– que a finales de abril hizo un pronunciamiento público firme para solidarizarse con la presidenta cuando fiscales del Departamento de Justicia de Estados Unidos y la DEA anunciaron cargos formales en una corte de Nueva York contra el mandatario Rubén Rocha Moya y otros nueve funcionarios sinaloenses por sus presuntos vínculos con el narcotráfico.
Incluso, varias veces –como sucedió en Xicotepec/La Ceiba, en medio de la tragedia por las lluvias–, Claudia Sheinbaum se ha expresado excelentemente bien en público del gobernador poblano.
“Nuestra presidenta quiere mucho a Puebla”, dijo el mandatario este lunes, ante representantes de medios de comunicación y empresarios, durante la presentación del libro “Puebla, el Latido de México”.
Así que, pese a los rumores, la relación marcha en buenos términos, y ello se refleja indudablemente en las constantes visitas de la presidenta a Puebla.
Después de todo, nadie va a donde no quiere, y menos a donde no la quieren.
