A inicios del mes de febrero, el Partido Acción Nacional presentó con “bombo y platillo”, su fichaje estrella, según ellos, para este año, la ex presidenta municipal de Puebla Blanca Alcalá, quien días antes había anunciado su salida de las filas del PRI, después de casi 40 años de militancia dentro de esta fuerza política.
Al evento de su presentación en el hotel Colonial, frente al edificio Carolino de la BUAP, acudió el presidente nacional del albiazul Jorge Romero, quien acompañó a la dirigencia estatal encabezada por Mario Riestra Piña y la secretaria general, Genoveva Huerta Villegas.
Alcalá fue presentada como la encargada de las relaciones del PAN con la sociedad civil, una especie de enlace y por supuesto fue cuestionada sobre sus aspiraciones, pues era vista como probable candidata o mejor dicho como la “carta fuerte” del PAN a la presidencia municipal de Puebla.
Sin embargo, con el transcurso de los meses la presencia de la exalcaldesa capitalina dentro de su nuevo partido se fue extinguiendo, en medio de las críticas lanzadas por panistas de toda la vida, señalando a nuestro personaje de advenediza y de querer venir a ocupar posiciones, sin merecerlo.
La expectativa creada en torno a la neo panista y su arribo al albiazul decayó y demostró una vez más la falta de carácter de Blanca para ser una líder opositora y enfrentar al régimen. Si revisa usted sus cuentas de redes sociales, no va a encontrar ni una sola crítica hacia la política morenista y mucho menos hacia la presidenta Claudia Sheinbaum y ya ni decir del gobernador Armenta o del alcalde capitalino Pepe Chedraui.
Blanca es un personaje que evita la confrontación y prefiere la tranquilidad de la academia y de los foros en donde evita comentarios comprometedores y así siempre ha sido durante toda su carrera política, por eso difícilmente podrá ser la candidata del PAN a la alcaldía de Puebla.
Números tiene, presencia también, pero simplemente le faltaron ganas, voluntad y asumirse como una líder de oposición dispuesta con su inteligencia y preparación a hacer crítica sustentada y con base en su experiencia como legisladora, internacionalista, servidora pública y administradora.
Todo esto viene a colación porque el día de hoy, a las 17:00 horas, Alcalá reaparece y dictará una conferencia a los militantes de su nuevo partido, el PAN, el cual está urgido de foros, de hacer presencia ante la sociedad de figurar, de ser una alternativa para la sociedad, la cual espera que al menos disimulen que son oposición al régimen.
Se critica mucho el actuar de la secretaria general del albiazul, Genoveva Huerta, sin embargo, al parecer es la única que actúa y trabaja como lo que es, oposición.
Es la única que visita colonias, que organiza pláticas con los ciudadanos, que toca puertas, que pinta bardas, mientras el resto de la militancia del albiazul sólo observa o se limita a subir tuis hoy ex y a comentar en redes sociales.
Huerta Villegas es la única que tiene contacto con la gente. Yo no sé si le alcance o no para poder ser la candidata y mucho menos para ganar, pero al menos es la única que se ve que hace su esfuerzo y conste que no es santo de mi devoción, ni yo de ella, pero reconozco su trabajo para parecer de oposición.
Blanca seguramente obtendrá una posición plurinominal, se dice que eso fue lo que pactó con el dirigente nacional del albiazul, Jorge Romero, para arribar a Acción Nacional, sin embargo, hay que decirlo, la expriista ha decepcionado y ha quedado mucho a deber.
La alcaldesa de Acatlán organizó marcha de acarreados para defender su administración, pero con gente de Oaxaca
El pasado domingo la presidenta municipal de Acatlán de Osorio, Guadalupe “Lupita” Bárcenas, organizó una marcha en apoyo, falta más a su administración, con puros acarreados, lo cual no es noticia.
Lo que sí es noticia, es que la ahijada de Jorge Estefan realizó la movilización a su favor con pura gente traída del vecino estado de Oaxaca, lo cual fue consignado en redes sociales por los mismos pobladores de Acatlán que se conocen unos a otros.
Lo importante para Lupita y por lo cual no deben de preocuparse, es que en la 4T todo se solapa. Si Avelina, la presidenta municipal de Acapulco, se robó millones de pesos y no le pasó nada, ahora hasta candidata gobernadora es.
Si a Cuauhtémoc Blanco que fue acusado por su propia media hermana de abuso sexual lo protegieron las diputadas de Morena, mientras gritaban “no estás solo, no estás solo”.
Si a Rocha Moya no lo entregan a los Estados Unidos y eso ha traído como consecuencia que no se ratifique el T-MEC.
Mucho menos la van a destituir a ella, es el famoso pacto de impunidad, que mantiene unido y cohesionado a Morena.
