Usando como escudo el lugar común “no me apunto ni me descarto”, el diputado local del Partido Nueva Alianza (Panal), José Guillermo Aréchiga Santamaría, dijo que, “de darse la circunstancia”, buscaría la candidatura a la alcaldía de la capital de Puebla en 2013, contienda en la que lo que “más conviene” es la reedición de la alianza entre su partido, el PAN y el PRD.
El último de los presidentes de la Gran Comisión del Legislativo poblano, entre 2011 y principios de 2012 —ya que luego cambió su estructura de gobierno—, aseguró a e-consulta que se debe superar la partidocracia y buscar un proyecto común para la entidad y la capital.
“Lo que más le conviene a Puebla es una alianza… porque tenemos que dejar de lado la partidocracia, nos ha afectado, nos ha hecho daño. Necesitamos un proyecto de desarrollo común para Puebla… En Puebla tenemos 40 por ciento de personas que viven en pobreza… colonias que carecen de los servicios más elementales… de acuerdo con los estudios nacionales e internacionales, tengamos caldo de cultivo para la inseguridad… Tenemos que comprometernos para trabajar por esas cosas, y yo en eso estoy”, dijo uno de los poblanos miembros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) más cercanos a la maestra Elba Esther Gordillo Morales.
“Vamos a estar en la batalla”
—¿En su escritorio no hay ya algún formato de licencia a su diputación, como para mirar a 2013?
—Creo que todavía no es tiempo. Cuando menos para mí no lo es. Quiero ver primero cómo se van dando las cosas, si logramos construir la alianza, con quiénes, con qué compromisos. Y después de eso, veremos. Por supuesto que un proyecto de esa naturaleza también requiere de quien sepa conducir en la pluralidad, quien sepa trabajar para todos y no sólo para su partido… Vamos a estar en la batalla, vamos a luchar porque Puebla siga avanzando.
—¿Va a estar usted en alguna boleta (electoral)? ¿Le gustaría?
—No lo veo así en este momento. Veremos qué se viene más adelante. Hay tiempos para todo… Si la circunstancia que se vive en el momento nos pone en otra condición, bueno pues también sabremos asumirlo con responsabilidad
—¿Usted tiene capacidad para ser alcalde de Puebla?
—Soy el menos indicado para responder esa pregunta. Lo que sí subrayo es que las historias de vida no se inventan, y la mía está ahí, es pública, está a la vista.
—¿Pero sí le gustaría despachar en el Palacio del Ayuntamiento?
—Me gustaría servirle a los poblanos, de verdad ésa ha sido mi vocación, mi trabajo de toda la vida…
—Pero que lo apunten (a la alcaldía), ¿no?
—Lo correcto en este momento es ni hacernos a un lado, ni tampoco apuntarnos… Veremos si la circunstancia nos favorece o cómo se nos da.
