Un conflicto entre católicos del municipio de Santa Clara Ocoyucan por la disputa de un predio, en donde se construyó un nuevo templo, derivó en un enfrentamiento campal la noche de este domingo, del que hasta el cierre de esta edición se desconocía el número de lesionados.
Medio millar de personas vinculadas con la agrupación Antorcha Campesina ingresó al poblado, en favor de uno de los dos bandos, donde privó de su libertad a 30 feligreses que se encontraban orando dentro de la iglesia, a la cual le prendieron fuego en su entrada principal y abollaron cuatro patrullas, en un intento por quemarlas.
Testigos de los hechos relataron a este medio de comunicación que los jóvenes antorchistas, procedentes de las comunidades aledañas a Ocoyucan, entraron a la localidad alrededor de las 18 horas para apoderarse de la nueva iglesia por más de cinco horas, mientras en su interior había 30 personas, la mayoría mujeres y menores de edad.
Entre los retenidos estaba el regidor Lorenzo Flores Chethual, quien pudo escapar de la iglesia con otro grupo de personas y resguardarse en la casa de un vecino para evitar las agresiones.
Mientras permanecía oculto en una de las viviendas de Ocoyucan, el servidor público informó a La Jornada de Oriente que desconocía la magnitud del problema, pues había salido de control y temía por la vida de las mujeres y niños que estaban en el templo.
Señaló que los hechos ocurrieron por un problema añejo en la posesión de un terreno, que fue adquirido por el pueblo y en el que un grupo de católicos decidió construir una cancha deportiva, sin pedir la autorización del resto de los feligreses.
A las 22:30 horas en su domicilio particular, comentó, “no sabemos qué vamos hacer, si se va a denunciar penalmente a los agresores o qué va a pasar”.
El conflicto le provocó a Lorenzo Flores un problema de salud, por lo que dijo estar imposibilitado para seguir hablando del enfrentamiento.
Por su parte, el Policía Municipal Hugo Rojas Tonaca expuso que más de 400 personas armadas con palos y piedras ingresaron al pueblo de Ocoyucan para detener a una maquinaria pesada que estaba trabajando junto a la nueva iglesia de la localidad, en donde se pretende construir una cancha deportiva.
Precisó que estas personas se presentaron en el poblado para apoyar a un grupo de católicos de la comunidad para someter al bando contrario y tomar posesión del nuevo del templo.
Sin embargo, relató que el conflicto salió de control y una turba de gente enardecida “decidió quemar la entrada principal del templo, donde se encontraban como 30 personas, y también quebraron los cristales de cuatro patrullas a las que también querían quemar, pero no pudieron”.
El agente dijo que el municipio pidió auxilio a la Secretaría de Seguridad Pública del estado, dependencia que envió alrededor de 20 patrullas al lugar y varias ambulancias, las cuales no pudieron ingresar para rescatar a la gente, pues los agresores amagaron con lesionar a los rehenes.
“20 patrullas están en la entrada y no pueden entrar al pueblo, en la tienda del Súper Ola, sobre la carretera federal a Atlixco, porque la gente está enojada y señaló que va a ir contra los que están dentro de la iglesia”, reveló el declarante.
Finalmente, vecinos del lugar confirmaron que alrededor de las 22 horas ingreso Mario Rincón, subsecretario General de Gobierno, para mediar entre los dos grupos en conflicto y poder llegar a un acuerdo, lo cual se dio media hora después, y liberar a los retenidos en la iglesia.
No obstante, señalaron que para entonces la gente ya había salido del templo por su propia cuenta a través de las casas colindantes al lugar, donde permanecieron resguardados.
Hoy lunes por la mañana, los dos grupos de católicos en conflicto fueron citados por Mario Rincón en Casa Aguayo para poner fin al conflicto.
Hay que destacar que Santa Clara Ocoyucan gobernador por el perredista José Cuautle Valera, quien recientemente fue denunciado por comuneros de déspota, nepotismo y desvío de recursos.
