La investigación por el ataque ocurrido en San Pedro Cholula, Puebla, que dejó tres personas muertas y tiene como principal señalado a Ángel Rodríguez, abrió una nueva línea de preocupación: tres menores de edad, hermanas de Ricardo, permanecen desaparecidas.
Se trata de Pamela Morales Galarza, de 13 años; Kimberly Morales Galarza, de 10, y Jade Morales Galarza, de 8 años. Las autoridades mantienen activos los protocolos de búsqueda para establecer su paradero y determinar qué ocurrió con ellas.
Hasta el momento, no existe confirmación oficial de que las menores hayan sido víctimas de algún delito. Una de las líneas que se investiga es la posibilidad de que hayan abandonado el domicilio antes del ataque, aunque las autoridades también buscan establecer si se encontraban en alguna situación de riesgo.
La desaparición salió a la luz después de la muerte de Ricardo
El caso de las tres niñas salió a la luz cuando una media hermana acudió ante el Ministerio Público para realizar trámites relacionados con Ricardo, adolescente de 17 años que había resultado gravemente herido durante el ataque ocurrido el 25 de julio.
Al preguntar por Pamela, Kimberly y Jade, la familia descubrió que las autoridades no tenían información sobre su paradero, pese a que existía la expectativa de que las menores estuvieran bajo algún tipo de resguardo.
A partir de esa situación se activaron los protocolos de búsqueda. La investigación quedó registrada mediante el oficio FED/22042/2026, de acuerdo con reportes periodísticos que citan información de la Fiscalía General del Estado de Puebla.
¿Desde cuándo están desaparecidas?
Los reportes de búsqueda ubican la desaparición de las tres hermanas en Santiago Momoxpan, San Pedro Cholula, desde el 26 de julio, un día después del ataque en el que sus abuelos murieron y Ricardo quedó gravemente herido.
La coincidencia temporal y geográfica llevó a las autoridades a investigar qué ocurrió con las menores antes, durante y después de los hechos violentos.
Sin embargo, existe una segunda posibilidad que también ha sido planteada: que las niñas llevaran tiempo sin contacto con parte de su familia y que su desaparición no hubiera sido detectada oportunamente.
Un antecedente familiar complicado
La desaparición de las menores también está relacionada con una historia familiar que ya había requerido la intervención de autoridades.
De acuerdo con los reportes que citan información proporcionada por familiares, el DIF habría intervenido años atrás y retirado la custodia de los menores a sus padres, debido a problemas familiares y de salud mental señalados por la familia.
Las niñas y Ricardo quedaron posteriormente bajo el cuidado de una tía paterna, Luz María Morales González. Sin embargo, tras el fallecimiento de la mujer, los familiares perdieron el contacto con las menores.
La información sobre esta situación procede principalmente del testimonio de una media hermana, por lo que las circunstancias exactas de la custodia y el momento en que se perdió el contacto deberán ser esclarecidas por las autoridades.
El ataque de Ángel Rodríguez
La desaparición de las menores coincide con la investigación iniciada por el violento ataque ocurrido el 25 de julio en el fraccionamiento Fuentes del Camino Real, en Santiago Momoxpan.
Ángel Rodríguez, identificado como fisicoculturista y entrenador, fue detenido después de que policías acudieran al domicilio tras recibir reportes sobre una agresión.
En el inmueble fueron localizados dos adultos mayores sin vida y Ricardo, de 17 años, gravemente herido. El adolescente fue trasladado a un hospital, pero murió posteriormente a consecuencia de las lesiones sufridas.
La investigación contra Rodríguez continúa y, tras el fallecimiento del adolescente, la situación jurídica del detenido se complicó al incorporarse la muerte de Ricardo a las diligencias del caso. Reportes recientes señalan que permanece bajo proceso penal.
Las declaraciones que rodean el caso
En las horas previas y posteriores al ataque circularon videos y declaraciones atribuidas a Ángel Rodríguez con referencias religiosas y un supuesto “mandato divino”.
Esas expresiones fueron incorporadas al contexto de las investigaciones periodísticas sobre el caso; sin embargo, no deben tomarse por sí mismas como una explicación oficial del móvil. La Fiscalía mantiene abierta la investigación para determinar las circunstancias y responsabilidades correspondientes.
También se han difundido versiones sobre un posible consumo de sustancias y un comportamiento alterado del detenido. No obstante, esas versiones no permiten establecer por sí mismas un diagnóstico ni un móvil criminal, por lo que deben mantenerse como líneas sujetas a investigación.
¿Qué se sabe de Pamela, Kimberly y Jade?
Por ahora, el paradero de las tres menores continúa sin esclarecerse.
Las autoridades buscan reconstruir sus últimos movimientos y determinar con quién estuvieron antes y después del ataque. La coincidencia entre su desaparición y los hechos violentos incrementó la preocupación de sus familiares, aunque hasta este momento no se ha confirmado públicamente que hayan sufrido algún delito.
La Fiscalía mantiene activos los mecanismos de búsqueda y las fichas correspondientes para localizar a Pamela, Kimberly y Jade. La prioridad es establecer dónde se encuentran y garantizar su integridad, mientras avanzan las investigaciones sobre el ataque que terminó con la vida de tres integrantes de su familia.
